Cannes
Imagen de la película 'Once Upon a Time in Anatolia', del director turco Nuri Bilge Ceylan. EFE

El 64º Festival de Cannes ya ha echado el cierre a las cintas que compiten por suceder a El tío Boonme recuerda sus vidas pasadas en el palmarés del certamen. Y lo ha hecho con una jornada bastante pobre que no pasará al recuerdo de la cita por la calidad de las cintas que se han presentado. Once upon a time in Anatolia y La source des femmes han sabido a poco mientras que la cinta de clausura, Les bien aimés ha provocado más de un bostezo en la platea de la sala Lumière.

Ni la turca 'Once upon a time in Anatolia' ni 'La source des femmes' han mantenido el nivel de los últimos díasVamos por orden. La penúltima cinta a competición, la turca Once upon a time in Anatolia, del realizador Nuri Bilge Ceylan, cuenta la historia de un pequeño pueblo turco en el que se ha cometido un horrible crimen. A lo largo de dos horas y media que se hacen más que largas, asistimos a la búsqueda del cadáver mientras el realizador disecciona vida y milagros de cada uno de los integrantes de la aldea. La sensación general al final de la proyección es que algo de tijera habría ayudado a aligerar la trama.

Una sensación que se ha repetido esta mañana con La source des femmes, del rumano Radu Mihaileanu, otra cinta que ha pasado de largo de las dos horas y en la que asistimos a la reivindicación de un grupo de mujeres de una villa marroquí por conseguir que los hombres del pueblo se pongan manos a la obra y las ayuden a recoger agua de una fuente a las afueras. De nuevo, un trabajo estirado como un chicle y que habría ganado en concisión con un metraje más ajustado.

Clausura franco-rusa

Las dos secciones oficiales del festival, tanto la competición como Un certain regard han proyectado también durante la jornada de hoy sus propias cintas de clausura. En competición el honor ha recaído en Christophe Honoré, que ha presentado Les bien aimés en La Croisette. Un relato a tres bandas entre una madre (Catherine Deneuve), su amante de toda la vida (Milos Forman) y la hija de ambos, Chiara Mastroianni. A medio camino entre la comedia romántica, el culebrón venezolano y el musical de Broadway, Honoré no consigue que la cinta cuaje del todo a pesar de contar con grandes intérpretes en pantalla.

En Un certain regard la clausura ha correspondido a la rusa Elena. Contando con el nombre de la mujer más bella que jamás han visto los tiempos, y no sólo lo digo yo, lo decía tambien Homero, se esperaba algo más del relato de una mujer casada en segundas nupcias con un hombre adinerado y en el que ve la salvación para los problemas económicos de su hijo. Lejos de plantear dilemas morales o situaciones controvertidas para el espectador, el ruso Andrei Zvyagintsev pasa de puntillas por los aspectos más espinosos de una historia que podría haber dado mucho más de sí.

Lo único que interesa ya a prensa y público congregados en la costa azul es conocer el nombre del ganador de la palma de oro de 2011. Y aunque la respuesta no la sabremos hasta mañana, hay un puñado de nombres que parecen partir con ventaja: Le Havre, The Artist, incluso el Tree of life de Malick. Y, como no, La piel que habito. Esta podría ser la oportunidad de Almodóvar. Y teniendo en cuenta que a la crítica angosajona le ha encanta y que tres miembros del jurado se cuentan entre ese grupo, hay que darle crédito al manchego. Mañana saldremos de dudas.