El autobús del 'Puro Cambio' que ha seguido la campaña electoral del candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta, Óscar López, ha recorrido cerca de 5.000 kilómetros en las últimas dos semanas a ritmo de U2, con las 'bajas' de tres ministros previstos en el calendario pero con la "ilusión y ambición" del candidato.

La campaña, cuya programación se vio modificada el jueves 12 tras el desgraciado terremoto de Lorca (Murcia), tenía previsto sus 'platos fuertes' para los dos primeros días, con presencia de José Luis Rodríguez Zapatero y Alfredo Pérez Rubalcaba en León y Valladolid, aunque fueron los celebrados en Palencia con Ramón Jáuregui y en Valladolid con Alfonso Guerra los que contaron con mayor entrega por parte del público.

Pese a las bajas de los ministros de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, Rosa Aguilar; Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, y del vicepresidente tercero y responsable de Política Territorial, Manuel Chaves, cuya presencia estaba prevista en Ávila, Salamanca y Segovia los días 13, 17 y 20, López ha estado arropado por miembros del PSOE y del Gobierno —también de su mujer, su hija menor y sus padres en distintas jornadas— todos los días de campaña excepto el de La Bañeza (León) del 11 de mayo.

Con un discurso centrado en la defensa del Estado del Bienestar y la universalidad de los servicios públicos, la historia del Partido Socialista y la ilusión y la ambición, López ha recorrido las nueve capitales de provincia de la Comunidad (ha repetido en Valladolid y León) y muchos de sus municipios, como el caso de Béjar, donde a la hora del desayuno comprobó, de mano de unos turistas de Vigo, la proyección lograda gracias a su participación en el programa televisivo La Noria.

Las bromas de los distintos candidatos, especialmente de Francisco Fernández, que busca repetir al frente de la Alcaldía de León, a propósito de la altura de los micrófonos cada vez que el candidato salía al atril con un "Vamos que nos vamos", los chascarrillos de Rubalcaba sobre la oferta para sostener un cartel en representación de un joven empujado a abandonar la Comunidad que casualmente se llamaba 'Mariano' o las constantes referencias del secretario de Estado de Educación, Mario Bedera, a las elecciones del próximo "22 de diciembre" fueron algunas de las anécdotas de la caravana electoral socialista.

A ellas se suman la presentación que el responsable de la Agrupación Socialista de La Bañeza (León) hizo de López, a quien se refirió como el "nuevo candidato" a la Presidencia de la Junta en vez de como "nuevo presidente", o el "estrés" que, entre risas, el propio López reconoció sentir ante las constantes reivindicaciones de la candidata a la Alcaldía de Mayorga (Valladolid), María Jesús Lobo.

Dos de los actos públicos, en concreto el de Salamanca y el segundo de Valladolid, con José Antonio Alonso y Alfonso Guerra, respectivamente, fueron interrumpidos por las protestas de algunos de los asistentes —en el caso de Valladolid fueron afectados de Forum, Afinsa y Arte y Naturaleza— mientras que los mayores aforos se registraron en León, en Valladolid (tanto en la Feria de Muestras como el polideportivo Rondilla), en Soria y en Palencia.

El ex vicepresidente del Gobierno y presidente de la Fundación Pablo Iglesias, Alfonso Guerra, arrancó las mayores risas de los asistentes y también lágrimas de emoción de alguna de 'ellas' pese a confundir el nombre del barrio que visitaba —rebautizó La Rondilla como 'La Redondilla'—.

La música de los irlandeses U2, a quienes esporádicamente se sumaron Víctor Manuel y Pablo Milanés, pusieron ritmo a todos los actos públicos del candidato del PSOE mientras que la Historia y la erudición hicieron su entrada en campaña de la mano del ministro de Educación, Ángel Gabilondo, y del candidato socialista a la Alcaldía de Ávila, Juan Antonio Chamorro.

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