Desayunando
Niños en el taller de IMEO "aprendiendo" a desayunar. IMEO/EP

Los niños que toman un desayuno completo (compuesto por leche, fruta e hidratos de carbono) sacan notas más altas, tienen más energía, desarrollan un actitud más positiva y se enferman menos. Además, y de cara a la adolescencia, reducen ese estado de ansiedad que provoca el no desayunar y que puede tornarse en agresividad cuando van creciendo.

El 'Desayuno 3S' es una comida sana: sostenible, saludable y, además, socialCon el fin de desarrollar la fórmula del desayuno "ideal", el Instituto Europeo de la Obesidad (IMEO) ha lanzado una serie de talleres donde los niños aprenderán a cocinar el 'Desayuno 3S', una fórmula creada especialmente para los más pequeños que combina los tres elementos claves de la comida sana: sostenible, saludable y social.

El 8% de los niños acude al colegio sin haber desayunado, algo que le produce dificultades de concentración y memoria, le hace sentirse cansado y, a la larga alza las cifras de obesidad infantil. En la actualidad, uno de cada tres españoles entre 3 y 12 años pesa más de lo que debería, según un reciente estudio de la Fundación Thao.

Asimismo, esta iniciativa ha evaluado también las actitudes de los españoles a la hora de tomar el desayuno. Las conclusiones denotan una falta de tiempo e interés ante esta primera comida, considerándola prescindible y sin aporte vitamínico y energético resaltable.

Desayunar bien y en familia

Por ello, esta campaña pretende concienciar a las familias sobre la importancia de compartir un desayuno saludable, sostenible y social, ya que, como han subrayado, desayunar en familia fomenta los buenos modales del niño y ayuda a crear vínculos familiares.

El desayuno debe cubrir el 30% de las necesidades nutritivas del niñoEl naturópata experto en nutrición del IMEO, Rubén Bravo, ha subrayado la importancia de no saltarse esta primera comida del día, que irrumpe tras un periodo de ayuno muy prolongado (el sueño), reactivando con el aporte energético de los alimentos aquellas funciones cerebrales "dormidas".

"El desayuno debe ser equilibrado y personalizado en cuanto a la edad, peso y actividad física del niño", ha explicado el doctor Bravo. Además, "no pueden faltar" lácteos, cereales, fruta o zumo natural y una proteína, jamón u otro tipo de fiambre, ha matizado. "El aporte energético de esta primera comida debería cubrir entre el 30 y el 35% de las necesidades nutritivas del escolar", ha afirmado el doctor Bravo.