Sol vuelve a reunir a miles de personas "indignadas"

La Puerta del Sol de Madrid continúa invadida por centenares de personas, desafiando la prohibición oficial de concentrarse a falta de tres días para las elecciones regionales y municipales del próximo domingo.
La Puerta del Sol de Madrid continúa invadida por centenares de personas, desafiando la prohibición oficial de concentrarse a falta de tres días para las elecciones regionales y municipales del próximo domingo.
EFE

Como si se tratase del 'día de la marmota', la Puerta del Sol volvió a vivir este jueves la misma escena que en las jornadas anteriores. Miles de personas "indignadas" del Movimiento 15-M volvieron a llenar la plaza para  pedir cambios en la sociedad y en la organización política en España. La hora señalada: de nuevo las ocho de la tarde. Aunque ya antes de ese momento los accesos al lugar estaban colapsados. Todo después de un día lleno de asambleas en las que los acampados decidieron permanecer indefinidamente concentrados en la plaza, incluso después de las elecciones del domingo. También convocaron una nueva manifestación para la jornada de reflexión del sábado.

Sobre este último aspecto, se manifestó pasadas las 23.30 horas la Junta Electoral Central, que tras más de seis horas de reunión decidió prohibir cualquier movilización popular que tenga lugar el sábado y el domingo. Los "indignados" lo tenían claro, seguirán con sus protestas y sus reivindicaciones fuera cual fuera el dictamen aprobado. "La acampada va a continuar diga lo que diga la Junta Electoral". Era uno de los lemas que se coreaban en la Puerta del Sol y que repiten desde Twitter numerosos seguidores de esta movilización. Este miércoles ocurrió lo mismo cuando la Junta Provincial de Madrid decidió no autorizar la manifestación de Sol: oídos sordos.

Aún así, se notaba que todas las personas congregadas en la plaza se mostraban más tranquilas que en días precedentes. Gritaban, pero menos. Enseñaban sus pancartas, pero también con menos insistencia. La sombra de la posible prohibición de la Junta Central Electoral pesaba. Además, seguían los problemas con la red telefónica, muy saturada para hacer llamadas o conectarse a Internet desde la plaza.

Eso sí, no faltaban las caceroladas, mientras que las azoteas se veían ocupadas de gente curiosa. El campamento de los acampados se apreciaba gracias a las gigantes lonas azules que lo cubren. Y como gran protagonista, un gigante pato amarillo hinchado por el artista Leo Bassi. Tampoco faltaba la Policía, aunque con menos presencia que el miércoles. Ni pedían los DNIs ni registraban bolsos y mochilas.

En la estatua del oso y el madroño, el plantígrado luce una bandera con los colores del arco iris con el símbolo de la "acampada de Sol" y en su pedestal se pueden leer carteles con leyendas como 'El futuro es ahora', 'Tomamos la calle para que no nos callen', 'Todo el poder para las asambleas' o 'Menos Policía y más inteligencia'. En la plaza también había otra pancarta enorme en la que se lee: 'Toma la plaza'. Mientras, en el andamio instalado en la fachada de uno de los edificios, sobre un anuncio, se desplegó otra gran pancarta con la fotografía de Goebbels, ministro de la Propaganda de Adolf Hitler, con el signo del euro en la gorra y el lema 'No nos representan', ante los aplausos de la multitud.

Manifiesto y proclamas

Sobre las 21.45 horas, se leyó un manifiesto en el que se abogó por una sociedad nueva que esté por encima de los intereses políticos y económicos, al tiempo que pidieron la libertad sin cargos para todos los detenidos tras la manifestación del pasado domingo convocada por Democracia Real Ya. Por megafonía, se lanzaban mensajes de forma continua para pedir, por ejemplo, a los jóvenes encaramados en los andamios que se bajasen de estas estructuras y que tuvieran cuidado.

"Los políticos quieren frenar este movimiento porque dicen que interfiere en las elecciones del domingo y están muy preocupados porque el futuro que se elige es el suyo y cuánto van a cobrar", señalaba un joven. Otra indicaba que "la soberanía popular se ha instalado en la Puerta del Sol y todas las plazas de distintas ciudades de España donde hay acampadas". También se ha leído el mensaje de felicitación de una chica tunecina para el movimiento por haber sido "los primeros en Europa en alzar la voz", tras las revueltas en los países árabes.

Cacerolada en Barcelona

En Barcelona, desde las siete de la tarde la plaza de Cataluña era un hervidero de gente. Más de mil personas de todas las edades se encontraban en el lugar, tal y como pudo comprobar 20minutos.es. A última hora de la tarde se realizó una cacerolada de protesta. La mayoría de ellos comentaron que iban a permanecer en la plaza como mínimo hasta el domingo pese a lo que dijera la Junta Electoral Central.

En Sevilla, Zaragoza, Murcia, Salamanca o Valencia, entre otras ciudades, repiten las mismas escenas que en Madrid y Barcelona. Muchas personas siguen acampadas en las principales plazas y con la intención de seguir en ellas de forma indefinida.

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