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Imagen de archivo del euro. Archivo

Las exportaciones crecieron en el primer trimestre un 5 % respecto a los tres meses anteriores y un 11,2 % respecto a un año antes, lo que permitió compensar el lastre de la demanda nacional sobre la economía española, provocado por el estancamiento del consumo de los hogares y la caída de la inversión.

De acuerdo con los datos detallados del PIB publicados hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la economía avanzó el 0,3 % entre enero y marzo (según se adelantó la pasada semana) gracias a la aportación positiva del sector exterior, impulsado por la fortaleza de las exportaciones de bienes (7,6 %) y a pesar del repunte de las importaciones (3,9 %).

La aportación de la demanda nacional siguió siendo negativa, como consecuencia del nulo crecimiento del consumo

Por el contrario, la aportación de la demanda nacional siguió siendo negativa, como consecuencia del nulo crecimiento trimestral del consumo de los hogares y de la falta de inversión en bienes de equipo, mientras que el capital destinado a la construcción continuó cayendo (2,5 %), aunque a un ritmo menor que el trimestre anterior.

También fue negativa la evolución del empleo, ya que en el primer trimestre se destruyeron más de 240.000 puestos de trabajo a tiempo completo en un año, lo que supone una caída interanual del 1,4 %.

Frente a las familias, que no gastaron nada entre enero y marzo, el gasto de las administraciones públicas creció el 1,4%, lo que posibilitó que el consumo final aumentara cuatro décimas respecto al cierre de 2010.

En términos interanuales, la economía creció el 0,8 %, gracias a la aportación positiva de la demanda externa, que pasó de 1,2 a 1,4 puntos, mientras que la demanda nacional -consumo e inversión- restó seis décimas, lo mismo que en el trimestre precedente.

Bajadas en la construcción

Del lado de la oferta, todas las ramas de actividad registraron crecimientos interanuales mayores que los del trimestre anterior, salvo en el caso de la construcción, que disminuyó el 5,4 %, cuatro décimas menos que en el periodo precedente. Si se tiene en cuenta la variación intertrimestral, además de la construcción bajó ligeramente la actividad en el sector servicios (0,1 %).

Todas las ramas de actividad presentaron descensos en el empleo, aunque se perdió menos en la construcción y en los servicios de mercado, y más en las ramas primarias -agraria y pesquera- y en los servicios que no son de mercado. Así, la caída del empleo en la construcción pasó del 11 al 8,7 %, mientras que en los servicios de mercado lo hizo del 0,6 al 0,3 %.

El PIB valorado a precios corrientes avanzó seis décimas su crecimiento interanual, hasta el 2,6 %

También destaca la destrucción de puestos de trabajo en la agricultura y la pesca, del 1,4 % frente al crecimiento del 4,7 % del trimestre precedente, y en los servicios de no mercado, del 0,3% ante un incremento del 0,8 % tres meses antes.

El número de horas efectivamente trabajadas por las personas ocupadas aumentó el 0,3 % en el primer trimestre, debido al crecimiento del 1,7 % de la jornada media a tiempo completo. A tenor de los datos del PIB y del empleo, la variación anual de la productividad aparente por puesto de trabajo equivalente subió dos décimas, hasta el 2,2 %, mientras que el crecimiento de la productividad aparente por hora efectivamente trabajada se redujo del 2,2 % al 0,5 %.

La remuneración de los asalariados redujo un punto y medio su descenso, hasta el 0,2 %, consecuencia de la virtual estabilización en la disminución del número de asalariados (1,2 %) y del aumento de la remuneración media, que pasó de caer el 0,4 % a crecer el 1 %. Asimismo, el coste laboral por unidad de producto descendió el 1,2 %, aunque menos que en el trimestre anterior.

Por otra parte, el PIB valorado a precios corrientes avanzó seis décimas su crecimiento interanual, hasta el 2,6 %.