Azerbaiyán, ganador inesperado de Eurovisión mientras Lucía Pérez queda antepenúltima

Eldar Kasimov y Nigyar Djamal, componentes del dúo Ell & Nikki de Azerbaiyán, celebran su victoria en Eurovisión 2011.
Eldar Kasimov y Nigyar Djamal, componentes del dúo Ell & Nikki de Azerbaiyán, celebran su victoria en Eurovisión 2011.
Joerg Cartensen / Efe

Los peores augurios se cumplieron: la representante española de Eurovisión, Lucía Pérez, gallega, 25 años, quedó este sábado entre los últimos puestos del certamen: el 23 de un total de 25. Sólo Estonia y Suiza quedaron por detrás de la joven.

Por su parte, el dueto Ell & Nikki, de Azerbaiyán, resultó vencedor pese a no figurar entre los favoritos de los expertos o de las apuestas online. Los azeríes recibieron 221 puntos gracias a Running scared, una balada romántica de soul pop contagioso de la que algunos comentaristas habían destacado en días previos su cercanía con las composiciones más sentimentales de Beyoncé.

Ni Francia, ni Reino Unido, ni Alemania, a quienes muchos apuntaban como posibles ganadoras de esta 56 edición, lograron colocarse entre los tres primeros puestos en una noche de sorpresas.

En su lugar, Italia, que regresaba al festival tras 14 años de ausencia, logró proclamarse segunda con Raphael Gualazzi y su Madness of love, un paseo bello, cinematográfico y jazzístico a décadas pasadas.  Suecia, que no logró su pase a la final en 2010, fue tercera con Eric Saade (apodado por los eurofans como el 'Justin Bieber sueco'), que interpretó Popular.

Dance, baladas y crestas vertiginosas

Durante las más de tres horas que duró el festival, se impuso el género dance que divas como Lady Gaga, Ke$ha o Rihanna han extendido en los últimos años por todo el mundo. De hecho, el candidato de Rusia, Alexey Vorobyov, presentó una canción escrita por el compositor de Lady Gaga, aunque en su caso no le dio tan buenos resultados como le da a la diva del plexiglás.

Las baladas también tuvieron gran protagonismo de la mano de Nadine Beiler (Austria), Maja Keuc (Eslovenia), la lituana Evelina Sasenko -que profirió los primeros gallos de la velada- o Mika Newton (Ucrania), entre otros muchos.

En cuanto atuendos, triunfó el 'pelopincho' de los traviesos gemelos irlandeses Jedward, que ofrecieron una de las actuaciones más divertidas de la velada; otra cresta considerable fue la del solista danés del grupo A friend in London, que la combinó con un atuendo oscuro y ochentero. Las hombreras también contaron con sus adeptos.

Los desencantos de la noche

Sin duda el grupo Blue del Reino Unido, uno de nombres que más se repetía en las quinielas eurovisivas como ganador, terminó la cita festivalera poco satisfecho con su undécimo puesto. La formación es una boys band (grupo formado por componentes masculinos que producen música de pop bailable y acostumbran a acompañar sus actuaciones con coreografías). Se trata de un formato que tuvo su momento cumbre en los 90 con nombres como Take that o Backstreet boys pero que, actualmente, resulta algo desfasadado.

Otro fue Estonia, que había recibido buenas críticas en las últimas semanas. Su cantante, Getter Jaani, quedó en el penúltimo puesto. Su propuesta se podría asimilar a la de la exitosa artista Katy Perry, con quien comparte los ritmos pegadizos y el gusto por una imagen aparentemente frívola, simpática y naif. Sin embargo, el jurado no pareció apreciar este detalle.

El cantante de ópera francés, Amaury Vassili, sorprendió con su interpretación lírica, que fue relegada, quizá injustamente, al decimoquinto puesto. Tampoco la alemana Lena, ganadora de 2010, que llenó el escenario de misterio, seducción y pop oscuro de elegancia bohemia, logró auparse más allá del décimo.

Pitos contra el "voto político"

Durante la noche también destacaron las pitadas que el patio de butacas dedicó a los portavoces de los países que formaban parte del jurado cuando leían sus veredictos. Se producían cuando algún país otorgaba sus votos a otro por, supuestamente, 'amiguismo' o proximidad geográfica. De acuerdo con los usuarios que expresaron su opinión en Twitter, esto ocurrió en numerosas ocasiones.

Twitter fue el gran aliado de la cita musical: durante unas horas, los diez trending topics (términos más comentados) de la red social estaban relacionados con el festival.

España, votada por diez países

España reunió al final del concurso musical 50 puntos, que le adjudicaron diez países. Dos de ellos -los vecinos Francia y Portugal- le dieron la máxima puntuación, 12 puntos, lo que logró que Lucía Pérez abandonara el último lugar del ranking.

El resto de países que votaron a la española fueron FYR Macedonia (4 puntos), Eslovaquia (2), Reino Unido (1), Eslovenia (2), Suiza (3), Rumanía (5), Albania (5) y Estonia (5).

A pesar del desenlace, Lucía Pérez afirmó tras la gala que se sentía "contenta y feliz" y que ansiaba subirse a un escenario para demostrar que sus aptitudes artísticas "van más allá de Eurovisión".

Expertos y numerosos usuarios elogiaron el buen hacer de Lucía Pérez sobre el escenario. Sin embargo arremetieron contra el tema que había cantado, Que me quiten lo bailao, una canción "díficil de defender".

Pero ahora los organizadores ya miran al futuro. Lo primero, deberá decidir dónde se celebra Eurovisión 2012. De seguir la tradición, éste debería tener lugar Baku, capital del país ganador, Azerbaiyán.

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