El cómic ya no es cosa de chicos

  • Las dibujantes españolas ganan terreno en el mundo de la viñeta.
  • Discriminadas o consideradas bichos raros en otra época, ahora demuestran su maestría. El lanzamiento de Curiosity Shop es buena prueba de ello.
Viñeta de 'Curiosity Shop'.
Viñeta de 'Curiosity Shop'.
Glénat

Hace tiempo, si una chica entraba en una tienda de cómics y no iba acompañando a su novio, la miraban con extrañeza, y a veces, como a una intrusa.

En la actualidad las chicas se están haciendo fuertes en este terreno. En nuestro país, autoras ha habido desde siempre (aunque en minoría), pero es ahora cuando están echando un verdadero pulso a los hombres y Curiosity Shop es un buen ejemplo de ello.

El álbum, publicado por Glénat, acaba de ser lanzado simultáneamente en Francia y España con una tirada de 15.000 ejemplares. Sus autoras son mujeres: la guionista Teresa Valero y la dibujante Montse Martín. Ambas se sienten a gusto en este medio, al que se dedican desde hace tiempo. Sus parejas también trabajan en el mundillo y, en el caso de Teresa, eso le facilita además la crianza de sus tres hijos: "Los niños quitan mucho tiempo, pero tenemos un horario flexible, es una gozada".

"Cada vez hay más autoras y consumidoras", dice Paula Acevedo, responsable de prensa de ExpoCómic y ExpoManga. "A medida que las nuevas generaciones han ido creciendo con cómics, también han aparecido más autoras", asegura.

En España, el manga ha sido la puerta de entrada de muchas chicas al mundo del cómic, y ahora la mayoría de sus grandes talentos (incluyendo estudios formados por mujeres, como Studio Kôsen y Xian Nu Studio) son chicas. Lo confirma el representante internacional de autores Eduardo Alpuente: "Se apuesta más por dibujantes chicas, tienen más salida". En su opinión, las chicas se involucran más en el producto. "Aportan más dulzura al dibujo, parece que disfrutan más de lo que hacen. Los chicos se lo toman como un trabajo más. En el mercado americano es justo al revés".

En efecto, mientras que España es una cantera importante para el cómic de superhéroes (Salvador Larroca, Carlos Pacheco, Pasqual Ferry, David Aja, Javier Pulido y un largo ect.), en el universo Marvel y DC las chicas son un bien escaso. Apenas encontramos algunos nombres femeninos, como Amanda Conner o Alitha Martinez. Españolas, ninguna.

<p>Arquero, de Belén Ortega.</p>En cambio en manga son muchas las que están triunfando en nuestro país (Noiry, Núria Peris, Van Durán, Belén Ortega -la imagen, a la izquierda, es una de sus obras-, Kaoru Okino -seudónimo de Fátima López-, Irene Roga, Henar Torinos, Carla Berrocal...), y alguna de ellas también se está abriendo paso fuera de nuestras fronteras.

Tampoco hay que olvidar a las que siempre han estado ahí, como Purita Campos, Medalla de Honor de las Bellas Artes y artífice del gran éxito internacional Esther y su mundo (Patty's World),así como grandes fichajes del género del humor y el cómic adulto como Ana Miralles (Rambla), Mamen Moreu, Mireia Pérez (ambas habituales en El Jueves) y la argentina Maitena, que ha publicado mucho en territorio español.

En el género de cómic comprometido cabe destacar a Olga Carmona, cuyas obras han sido publicadas por Dibbuks (50 años no es nada, Con las bombas que tiran...), aunque también ha colaborado con el cómic gay de Cantero Editorial. En este apartado, además, hay mujeres con voz propia: el cómic para lesbianas, donde encontramos dos equipos, Elena PuntoG (Elena Guardia y Mª Ángeles Cabré, autoras de The Lolas's World) y Rosa Navarro y Gemma Arquero (Salidas de emergencia).

No faltan las que trabajan en tándem con sus maridos o parejas, como Lola Moral y Sergio García, creadores del internacionalmente conocido Odi's Blog. Esta es una fórmula que suele funcionar bien, como han demostrado Alan Moore y Melinda Gebbie con su Lost Girl; la propia hija de Alan, Leah Moore, y su marido John Reppion gestaron juntos Albion, y Wendy y Richard Pini crearon una saga ya mítica que pervivió casi treinta años (1978-2007): Elfquest.

Por su puesto, se merecen un podio de honor la iraní Marjane Satrapi (Persépolis) y la japonesa Rumiko Takahashi (Ranma 1/2, InuYasha), dos mujeres que han demostrado lo alto que una mujer puede llegar en el mundo del cómic.

Teresa Valero

<p>Portada de  'Curiosity Shop'.</p>Dibujante y guionista. Acaba de publicar junto con Montse Martín Curiosity Shop

Con una larga experiencia en dibujos animados (trabaja ahora para una película producida por Antonio Banderas y Kandor Graphics), Teresa conoció a su marido y padre de sus tres hijos, el guionista Juan Díaz Canales, trabajando en animación. Él colaboró con Juanjo Guarnido en Black Sad, el cómic que les hizo famosos, y con Gabor en Los Patricios. Teresa ha trabajado también con Guarnido en Brujeando, y con la novia de Gabor, Monste Martín en Curiosity Shop. Todos son amigos. Monste decidió sacar con Teresa Curiosity Shop, ubicada en el Madrid de 1914, y primer tomo de una serie: "Trabajando soy un hombre, siempre me he entendido mejor con ellos, y a Monste le pasa lo mismo. No tenemos una conexión especial por ser mujeres", dice.

Purita Campos

<p>'Esther y su mundo', de Purita Campos.</p>La veterana, Medalla de Oro de las Bellas Artes

Comenzó a dibujar cómics en 1960. Su gran éxito fue Esther, publicado inicialmente en 1971 en seis países como Patty's World. Entonces no había casi mujeres en el cómic. "Me sentí muy discriminada. Me decían: "No está mal para ser mujer". Me pagaban menos que a los hombres, y tuve que luchar para cobrar lo mismo", explica Purita. "Los críticos nunca me nombraban... Era una época muy machista. Pero eso me daba fuerzas para hacerlo aún mejor. Se ha mejorado, pero aún queda mucho por conseguir", asegura.

Belén Ortega

Autora de la premiada serie manga Himawari, de Glénat. Estudió en Japón

"La mayoría de las dibujantes españolas de manga somos chicas, pero no creo que sea cuestión de sexo, sino de que tu obra guste -opina Belén-. El público busca identificarse con lo que lee, no importa quién sea el autor. De hecho tengo una amiga, Noiry, que dibuja un manga para chicos, Underdog (Glénat)". Belén empezó a dibujar por influencia de las series de televisión (anime). "En Japón tienen cómics para toda clase de público, incluso para amas de casa, y algunos son de usar y tirar, como los periódicos".

Arantza Sestayo

<p>'Atack', una ilustración de Arantza Sestayo.</p>Ilustradora. Ha publicado Besos malditos con Norma

Es el mejor ejemplo, junto con Victoria Francés, de que la mujer es tan competitiva como el hombre en la ilustración. "Dedicarse al dibujo es un terreno resbaladizo y no creo que ser mujer lo haga más complejo, lo que cuenta es el resultado -dice-. El hombre se ha dedicado más a esto, pero quizá la ilustración se presta más a temas en los que la sensibilidad de una mujer se pueda lucir más. En cuanto a oportunidades, no creo que haya diferencia". Está preparando un segundo álbum.

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