Casino
Mesa de juego de un casino. Raúl Caro / EFE

El Congreso de los Diputados ha aprobado este jueves, solo tres meses después de iniciar su tramitación, el proyecto de ley de regulación del juego con las enmiendas que se han incorporado al texto en la cámara alta, entre ellas un amplio paquete de medidas para reforzar la protección de los consumidores, y sobre todo de los menores y de los ludópatas.

Las claves principales de la nueva ley, y algunas cifras y datos esenciales para entender el sector, en auge y en aumento durante los últimos años (sobre todo las apuestas por Internet), son las siguientes:

- El juego se despenalizó en España en el año 1977.

Las sanciones pueden llegar hasta 50 millones para las "muy graves"- La norma regula por primera vez, además de las modalidades de juego tradicionales (bingo o casino), las apuestas que se pueden realizar a través de Internet o del móvil.

- La regulación, además de ordenar el sector, quiere evitar que el juego se use para actividades de blanqueo de capitales o para financiar el terrorismo.

- Se establece un periodo transitorio (hasta el 1 de enero de 2012) para que las empresas regulen (legalicen) su situación y sus actividades de patrocinio o de publicidad en prensa.

- La ley refuerza la seguridad jurídica de los operadores y de los consumidores y la protección de los menores, de las personas que están incapacitadas legalmente para jugar y de las que han pedido voluntariamente que no se les deje acceder al juego.

- Se crea el Consejo de Políticas del Juego, un órgano en el que estarán representadas las comunidades autónomas.

Las nuevas modalidades de juego on-line generaron el pasado año 315 millones de euros- La Comisión Nacional del Juego será el organismo que autorice, supervise y controle esta actividad, y la responsable final de imponer las sanciones.

- Las sanciones pueden llegar hasta 50 millones para las "muy graves", entre las que figura la de ofrecer juegos sin tener licencia.

- La ley establece un nuevo impuesto, que se distribuirá íntegramente entre las comunidades autónomas, excepto el gravamen sobre las apuestas mutuas deportivas o hípicas estatales, que seguirá correspondiendo al Estado.

- Un porcentaje de la recaudación que se obtenga en las apuestas deportivas retornará al deporte (su regulación definitiva se plasmará en la futura Ley del Deporte Profesional).

- El volumen de negocio del juego privado tradicional (bingos, casinos o máquinas recreativas "presenciales") ronda los 30.000 millones de euros.

- Esas modalidades de juego pagan anualmente a Hacienda, en concepto de "tasas de juego", unos 1.700 millones de euros.

- El juego privado tradicional genera unos 100.000 empleos directos.

Las empresas que ofrezcan juegos por Internet deberán utilizar el dominio ".es"- Las nuevas modalidades de juego on-line generaron el pasado año 315 millones de euros de beneficio.

- Los beneficios del juego "on-line" ha aumentado progresivamente durante los últimos cuatro años: 175 millones en 2007, 201 en 2008, 264 en 2009, y 315 el pasado año.

- El juego on-line apenas crea puestos de trabajo en España, ya que las empresas que ofrecen esos servicios operan desde servidores localizados fuera del país.

- 40.000 personas han pedido voluntariamente que no se permita acceder a ninguna modalidad de juego para evitar situaciones de ludopatía.

- Los juegos on-line han "seducido" durante los últimos años a unas 400.000 personas en España, atraídas sobre todo por las apuestas deportivas por Internet y modalidades muy específicas como el póquer.

- El juego público (la Lotería Nacional, la Bono Loto, la Primitiva y la Quiniela) facturó en 2010 unos 10.000 millones de euros, sobre todo gracias a los sorteos extraordinarios de Navidad (unos 2.700 millones de euros) y El Niño (unos 700 millones).

- El 30% del dinero que recauda cada año Loterías y Apuestas del Estado (unos 3.000 millones de euros) va directamente al Tesoro.

- LAE se ha transformado ya en Sociedad Estatal y va a abrir su capital -en un treinta por ciento- al sector privado.

- Las empresas que ofrezcan juegos por Internet deberán utilizar el dominio ".es", para reforzar la supervisión y el control de las autoridades españolas.