El presidente griego Papandréu, tras aprobar sus Presupuestos
El presidente griego Papandréu, tras aprobar sus Presupuestos. Katerina Mavrona / EFE

La Unión Europea no parece tener demasiados motivos para celebrar este lunes 9 de mayo el Día de Europa, pues crece la incertidumbre por la presión para renegociar los rescates financieros a Grecia e Irlanda, después de que un ministro irlandés dijera que cualquier concesión entregada a Atenas debería significar mejores términos para Dublín también.

El rescate de 110.000 millones de euros a Grecia, acordado en mayo del año pasado, y el programa de 85.000 millones de euros para Irlanda, alcanzado en noviembre, son las piedras angulares de la respuesta de la zona euro a su crisis de deuda soberana.

El hecho de que ambas puedan ser revisadas, en el caso de Grecia quizás de forma radical, destaca cómo han fallado hasta ahora en convencer a los mercados de que los problemas están contenidos, y sugiere que Europa podría estar preparándose para entregar nuevas ayudas en los próximos años.

Reunión secreta

La noticia de que Grecia necesitaría un nuevo plan de ayudas se supo tras conocerse la reunión semi secreta de importantes funcionarios financieros de la zona euro en Luxemburgo durante la noche del viernes. Tras el encuentro, Jean-Claude Juncker, presidente de los ministros de finanzas del bloque, dijo que había un consenso de que Grecia necesita un nuevo plan.

Creemos que Grecia necesita un programa de ajuste adicional "Creemos que Grecia necesita un programa de ajuste adicional", dijo Juncker tras conversaciones con los ministros de Finanzas de Grecia y las mayores economías del bloque: Alemania, Francia, Italia y España.

Esto debe ser discutido en detalle y será considerado en la próxima reunión del Eurogrupo el 16 de mayo", indicó Juncker, refiriéndose a una conferencia de ministros de finanzas de los 17 países de la zona euro.

El desmarque de Reino Unido

Las primeras fricciones en Europa han llegado desde Reino Unido. El ministro de Finanzas británico, George Osborne, reconoció este domingo que Grecia podría necesitar ayuda adicional, pero dijo que Gran Bretaña, que está fuera de la alianza europea, no aportará nada a ella.

El Gobierno británico dice que no prestará dinero a Grecia También reconoció que los mercados dudaban de que Grecia pudiera cumplir los requisitos de su actual rescate. "El mercado está bastante escéptico sobre lo que está ocurriendo y sospecho que buena parte de mi tiempo en las próximas semanas estará dedicado a las conversaciones con los ministros de Finanzas europeos sobre cómo intentaremos ayudar a Grecia a superar la situación", expresó Osborne a la BBC.

Europa y del Fondo Monetario Internacional (FMI) concedieron a Grecia en mayo del 2010 un préstamo de 110.000 millones de euros por un periodo de tres años a cambio de un estricto programa de reformas para reducir su déficit.

El FMI y la UE, en Grecia

La misión de la UE y del FMI se encuentra actualmente en Grecia para estudiar los avances y las cifras no son alentadores, pues el déficit público fue revisado al alza, de 9.4 a 10.5% del PIB ya que la recaudación fiscal es inferior a lo previsto.

Es poco realista pensar que Grecia podrá captar por sí sola dinero En estas condiciones, parece poco realista pensar que Grecia podrá volver a captar por sí sola dinero el próximo año en los mercados para financiar su déficit. Las tasas de interés actuales para los bonos griegos se encuentran entre 14 y 20% a dos años. Por este motivo, se habla de la posibilidad de apoyar a Grecia después de 2012.

El euro, devaluado

Hace justo un año, el 9 de mayo de 2010, una cumbre extraordinaria de ministros de Economía de la UE creó un fondo de rescate multimillonario (750.000 millones de euros) del que han tenido que beber Grecia, Irlanda y Portugal.

El Gobierno griego reafirmó este fin de semana que no abandonará el euro Un año después la preocupación en los mercados por el posible empeoramiento de la crisis de endeudamiento de Grecia también contribuye a la depreciación de la moneda única. La incertidumbre en los mercados se ha intensificado después de que el semanario alemán Der Spiegel informara el viernes de que Grecia barajaba abandonar la zona del euro.

El Gobierno griego reafirmó este fin de semana que no piensa abandonar el euro, aunque la prensa económica griega sostiene que Atenas ha solicitado a sus socios de divisa más tiempo para sanear su endeudada economía.