Caja negra del avión Río-París
Técnicos de la oficina de Investigación y Análisis (BEA) con una de las cajas negras del vuelo Río de Janeiro-París que se estrelló en junio de 2009. EFE

La operación para recuperar los cadáveres de los pasajeros del vuelo de Air France que cubría el trayecto entre Río de Janeiro y París y que se estrelló en 2009 con 228 personas a bordo comenzó este miércoles, según informaron fuentes cercanas a la búsqueda.

La operación plantea diversas dificultades por las condiciones en las que se desarrolla, dos años después de ese accidente y a unos 3.900 metros de profundidad en las aguas del Atlántico.

Los cuerpos están a unos 3.900 metros de profundidadLa oportunidad de recuperar los cuerpos de los fallecidos, según el rotativo Le Figaro, no ha sido acogida de forma unánime por los familiares, divididos entre quienes desean recuperar los cadáveres para enterrarlos y quienes preferirían que sigan en el océano.

Esta operación se produce un día después de que los investigadores encontraran la segunda caja negra del avión, en la que se hallaba el dispositivo que graba las informaciones de cabina.

La primera caja, la que se ocupa de grabar la actividad de los instrumentos de vuelo, se encontró el pasado 1 de mayo, y el estado exterior de ambas "es bueno", tal y como indicó Jean-Paul Troadec, el director de la Oficina de Investigaciones y Análisis (BEA) encargada de las pesquisas.

Aunque su hallazgo está considerado "un gran paso para la comprensión del accidente", queda por saber si se van a poder recuperar los datos de su interior, puesto que se teme que el óxido y la presión soportada a casi 4.000 metros de profundidad haya dañado los instrumentos de grabación y sus informaciones no puedan ser explotadas.