Manifestación contra la muerte de Bin Laden
Seguidores de Jamaat-ud-Dawa (JUD) se manifestan en Karachi, Pakistán, en contra del ataque que acabó con la vida de Osama bin Laden. Rehan Khan / EFE

Celebraciones, vítores, aplausos… La alegría parecía inundar este lunes las calles de buena parte de Occidente poco después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunciara la muerte del líder de Al Qaeda, Osama bin Laden, tras una operación especial de las fuerzas especiales estadounidenses en la ciudad pakistaní de Abbottabad.

El cerebro de los atentados del 11 de septiembre de 2001 y responsable de la muerte de miles de personas había sido exterminado. Los líderes mundiales y distintos organismos internacionales se apresuraron a felicitar al presidente norteamericano por el éxito conseguido en la lucha contra el terrorismo islamista. Prácticamente unánime ha sido el apoyo que el mandatario norteamericano ha recibido a nivel internacional y escasas las voces críticas -con Hugo Chávez a la cabeza- que se han atrevido a cuestionar si la actuación de las fuerzas estadounidenses se movía o no dentro de la legalidad.

Actuamos mejor que Bin Laden con sus víctimas El ministro consejero de la Embajada de Estados Unidos en España, Arnold Chacón, agradecía este martes el respaldo "tajante" de los líderes mundiales a favor de la acción para acabar con el líder de Al Qaeda. "Actuamos mejor que Bin Laden con sus víctimas", ha subrayado el diplomático. Rechazaba así la posibilidad de que su país hubiera vulnerado el derecho internacional, recordando que después de los atentados del 11-S, la legislación de su país habilita al presidente de Estados Unidos a "perseguir y neutralizar a personas involucradas en actos terroristas". No concreta, sin embargo, si la actuación de las fuerzas estadounidenses en Pakistán supuso o no una injerencia en la soberanía de este país.

Francisco Jiménez García, profesor de Derecho Internacional en la Universidad Rey Juan Carlos, no tiene tan claro que se haya actuado conforme a la legalidad. "La información que EE UU ha proporcionado hasta el momento es incompleta", explica a 20minutos.es, añadiendo que faltan elementos de juicio para saber con seguridad si se ha actuado o no conforme al derecho internacional.

"Si se demostrara que las fuerzas estadounidenses no contaban con autorización de las autoridades paquistaníes para su operación habría una vulneración de la soberanía paquistaní", matiza el profesor. Jiménez añade que por ahora "tampoco sabemos con exactitud las condiciones en las que se desarrolló la intervención: si matar a Bin Laden fue la única manera de apresarlo o si se disparó en una primera instancia eliminando la posibilidad de un juicio justo".

¿Una orden de Obama?

Mucho más taxativo se muestra el abogado británico de derechos humanos Geoffrey Robertson, muy conocido en los últimos tiempos por encargarse de la defensa del fundador de Wikileaks, Julian Assange. "Es absurdo decir que se haya hecho justicia, y un exprofesor de Derecho como Obama debería saberlo", asegura en el diario The Independent.

Matar así a Bin Laden lo ha convertido en un mártir, más peligroso que mientras permanecía oculto Robertson considera que era necesario capturar a este "criminal internacional", aunque fuera por la fuerza, ya que el país que lo acogía se mostraba inoperante. Sin embargo, es importante que se sepa el contenido exacto de la orden dada por el ocupante de la Casa Blanca: "¿Ordenó el presidente Obama su captura o su ejecución?". "La ley permite disparar contra un criminal en defensa propia. Debería habérsele dado la oportunidad de rendirse, pero incluso si no se entrega, al menos hay que capturarlo vivo si es posible hacerlo sin riesgo", añade.

El abogado británico sostiene además que "matar así a Bin Laden lo ha convertido en un mártir, más peligroso en ese rol póstumo que mientras permanecía oculto". En su lugar, Robertson defiende que el Consejo de Seguridad de la ONU debería haber montado un tribunal especial en La Haya con jueces internacionales, incluidos juristas musulmanes, encargados de que el juicio fuese justo". "Al haber dado muerte en lugar de capturar vivo a Osama bin Laden se ha perdido una gran oportunidad para demostrar que era un criminal que merecía morir viejo en la cárcel y no como mártir", sentencia el letrado.