Carteles de Bin Laden, a la venta en un mercado de Quetta (Pakistán)
Carteles de Bin Laden, a la venta en un mercado de Quetta (Pakistán). REUTERS

Crece la preocupación mundial ante las posibles represalias que tomen Al Qaeda y sus simpatizantes por la muerte de Osama bin Laden.

Si el lunes fue el propio vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien reconocía que "no se podían descartar represalias" y anunciaba que este martes estudiaría la situación con el presidente Zapatero y con las ministras de Defensa, Carme Chacón, y Exteriores, Trinidad Jiménez,  por si se tenían que adoptar "medidas adicionales" para proteger las embajadas, este martes distintos países han anunciado que han extremado las medidas de seguridad para prevenir atentados.

En Pakistán se ha reforzado la seguridad de los núcleos urbanos. "Se ha declarado una situación de alerta temporal", aseguró una fuente policial de Lahore, la capital de la provincia oriental de Punyab. EE UU ha cerrado hasta nueva orden su embajada y consulados en Pakistán

En la sureña Karachi, cabecera de la provincia de Sindh, se ha declarado la "alerta máxima" en varios barrios de la ciudad, según una fuente de las fuerzas de seguridad de esta urbe, la más poblada de Pakistán. Otra fuente policial de Islamabad, la capital de Pakistán, informó también de que se han extremado las medidas de seguridad y las fuerzas paquistaníes permanecen en alerta.

Pese a que ayer algunos medios ya informaron de medidas similares, en la entrada y la salida de Islamabad los chequeos y los puestos de control no eran más exigentes de lo habitual.

Los talibanes paquistaníes sí amenazaron este lunes con "vengar" la muerte de Bin Laden en un comunicado enviado a medios locales y en el que ponen de manera prioritaria en su punto de mira al Gobierno de Islamabad. En concreto, alertan "a la cúpula de Pakistán de que encabeza la lista" de sus objetivos, y centra la amenaza en el presidente del país, Asif Alí Zardari, el primer ministro, Yusuf Razá Guilani, y el jefe del Ejército, Ashfaq Pervez Kiyani.

Estados Unidos ordenó este martes el cierre "hasta nueva orden" de su embajada y consulados en Pakistán, según anunció el portavoz de la legación diplomática en Islamabad.

En Corea del Sur, su primer ministro, Kim Hwang-sik, ha ordenado que aumenten los esfuerzos para garantizar la seguridad de los surcoreanos en el exterior ante el temor de ataques terroristas. "Se teme que las amenazas terroristas aumenten en Oriente Medio y el resto del mundo tras la reciente muerte de Bin Laden", indicó Kim en una reunión con ministros del Gabinete, según informó la agencia local Yonhap. Se ha incrementado la alerta de los pasos fronterizos de Israel

Kim mostró su preocupación por los cuatro marineros surcoreanos que permanecen secuestrados por piratas somalíes desde el 30 de abril y pidió a las agencias implicadas que hagan lo que sea necesario para que sus nacionales regresen a salvo.

Israel elevó la alerta en todos los pasos fronterizos y aeropuertos como medida de precaución, mientras que el Consejo de Seguridad Nacional estudia si difundir una alerta especial a la ciudadanía.

La medida, de la que informa el diario Haaretz, ha sido aplicada en el aeropuerto internacional Ben Gurión, a las afueras de Tel Aviv, y en otros más pequeños que cubren vuelos locales y de forma esporádica vuelos internacionales.

También están en un nivel de alerta superior al habitual los pasos fronterizos con Jordania y Egipto, las dos únicas fronteras internacionales abiertas de Israel, así como los que conectan con Cisjordania y Gaza.

La Policía de Nigeria, el país más poblado de África, de mayoría musulmana y que cuenta con gran número de seguidores de Bin Laden al norte del país, ha aumentado el nivel de alerta en todo el país para impedir cualquier tipo de atentado en lugares públicos y embajadas extranjeras, según informó este martes el diario local The Punch.

Una manifestación de apoyo al hasta ahora líder de Al Qaeda en 2001 dejó 200 muertos en Nigeria.

Con los ojos puestos en Pakistán

Según el consejero para la Lucha Antiterrorista de la Casa Blanca, John Brennan, Osama Bin Laden tuvo que contar con algún tipo de apoyo dentro del país para poder ocultarse durante tanto tiempo en las cercanías de Islamabad.

El presidente de Pakistán, Asif Alí Zardari ha reconocido que su país no participó en la operación que acabó con la vida de Osama bin Laden, pero insiste en que aun así la muerte del líder de Al Qaeda ha causado una gran "satisfacción" en su país. Todas las miradas puestas en si Pakistán dio cobertura al líder de Al Qaeda

Además,, ha rechazado tajantemente las insinuaciones de los medios de comunicación estadounidenses de que su país está brindando apoyo a las redes terroristas islámicas.

En un artículo de opinión escrito para The Washington Post, Zardari recuerda que su país "ha pagado un enorme precio por su postura contra el terrorismo", por lo que "tenía tantas razones para despreciar a Al Qaeda como cualquier nación". "La guerra del terrorismo es una guerra tan paquistaní como estadounidense", ha subrayado.