Rajoy ofrece un apoyo 'sin apellidos ideológicos ni partidistas'
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Después de dos horas y media de reunión en La Moncloa en la que analizaron el alto el fuego decretado por la banda, Zapatero calificó el encuentro de 'positivo', aunque destacó que tras dos años de 'diferencias notables' con el presidente del PP, la recuperación de la confianza llevará tiempo.

'Creo que esta reunión ha sido un buen primer paso, pero después de casi dos años de diferencias notables creo que todos entenderán (...) que hay que hacer mucho trabajo, hay mucha tarea por delante', dijo Zapatero, que compareció a pesar de que estaba previsto que lo hiciera la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega.

Como ya declarara en anteriores ocasiones, el presidente del Gobierno reiteró tras el encuentro que el comunicado de ETA del miércoles pasado abre una expectativa positiva para el fin de la violencia, además de un proceso largo y difícil.

'El Gobierno ya está trabajando para constatar que estamos ante un alto el fuego permanente que represente el principio del fin definitivo, absoluto, total, de cualquier tipo de acción violenta', afirmó Zapatero, que recibió a Rajoy al pie de las escaleras de entrada al Palacio de La Moncloa.

El jefe del Ejecutivo explicó que si se 'producen las condiciones', se informará a su debido tiempo a la ciudadanía acerca del proceso de diálogo y negociación para el fin de la violencia.

APOYO SIN APELLIDOS

'Le he ofrecido al presidente del Gobierno mi apoyo y el de mi partido para acabar con ETA', dijo previamente Rajoy al comparecer ante los medios.

El líder 'popular' agregó que este apoyo no tiene 'apellidos ideológicos ni partidistas', ya que todas las formaciones han luchado en la calle por el fin de ETA, pero solicitó a Zapatero que 'no ofrezca concesiones a la banda armada y no comprometa al Estado'.

Rajoy, que dijo esperar que el fin de la banda y la entrega de las armas se produzcan en un corto plazo, le pidió además que 'no dé pasos que comprometan al Estado' ni medidas que 'puedan tomarse como contrapartidas' hacia ETA.

El líder de la oposición pidió al Gobierno que constate la existencia de una 'decisión irreversible' de ETA de poner fin a la actividad criminal y solicitó también que no se produzca ningún cambio en la legalidad vigente, así como ningún contacto con organizaciones terroristas ilegales.

Tras esta primera reunión, Zapatero se entrevistará el próximo martes 4 de abril con el 'lehendakari', Juan José Ibarretxe, y posteriormente con el resto de representantes de las fuerzas políticas.

El líder de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, se negó a recuperar el Pacto Antiterrorista, pero dijo: 'El PP se sitúa, rectifica. Se situa en clave de fiscal del gobierno para el futuro'.

Desde CiU, su portavoz en el Congreso Josep Antoni Duran i Lleida valoró 'positivamente que el PP se sume a esos planteamientos', mientras que el del PNV, Josu Erkoreka, manifestó que la reacción popular 'permite abrigar esperanzas con respecto a la posibilidad de que de cara al futuro podamos trabajar conjuntamente'.

/Por Raquel Castillo/