'Burning Man' ('Hombre ardiendo'), 1966
Uno de los cuadros de Vija Celmis que se exponen en el Lacma © Vija Celmins 2011

Vija Celmis (Riga-Letonia, 1938) es una figura artística de fama por sus dibujos orgánicos e hiperrealistas, muchos de ellos basados en la intervención sobre fotografías.

Una exposición del Los Angeles County Museum of Art (LACMA) permite conocer una etapa primaria de la obra de la pintora, que emigró a los Estados Unidos a los diez años de edad y ahora tiene la nacionalidad de este país.

Vija Celmins: Television and Disaster 1964–1966 (Vija Celmis: Televisión y desaste, 1964-1966) presenta los cuadros, muy poco conocidos, que pintó durante el trienio en su estudio del conocido barrio playero de Venice, en Los Ángeles, ciudad en la que se había destablecido dos años antes, cuando tenía 24.

Ruptura con el expresionismo abstracto

Fue el momento de la definitiva ruptura de Celmis con el expresionismo abstracto que había cultivado hasta entonces. También abrió la temática de la artista a la realidad de su tiempo.

"Le preocupaba lo que estaba ocurriendo en el mundo, tanto social como políticamente, y su ventana era la televisión, los diarios y las revistas, que actuaron como agentes para que su trabajo evolucionase", dice uno de los comisarios de la exposición, Franklin Sirmans.

Le interesaba el papel de los 'media' como amplificadores silenciosos del terrorSi la turbulencia de los crímenes políticos, la guerra de Vietnam y el clima de amenaza constante se convirtieron en sus temas centrales, la joven Celmis se dejó arrastrar formalmente por los postulados del pop art, aunque, a diferencia de la escuela de Nueva York de Andy Warhol, se desentendió de los hábitos de consumo masivos para concentrarse en el papel conceptual de los medios de comunicación como amplificadores, a menudo silenciosos, del terror.

Las piezas de Vija Celmins: Television and Disaster 1964–1966 ofrecen una visión fría, en escalas de grises y blanco y negro, de la ventana mediática como extensión obligatoria del sentido de la vista.

A diferencia de las antologías de Celmis en el Centro Pompidou de París (2007) y el Metropolitan de Nueva York (2002), la del LACMA intranquiliza y produce desasosiego en el espectador. Su crítica de entre 1964 y 1966 al adormecimiento que producen los media sigue siendo vigente.