El Cardenal Arzobispo Emérito de Sevilla, monseñor Carlos Amigo Vallejo, ha sido el encargado, este domingo, de abrir oficialmente la Semana Santa de Zamora con un pregón en el que destacó la "lealtad al misterio de la fe" y la "verdadera y auténtica memoria de la Pasión" de esta celebración en la ciudad.

No obstante, aprovechó para resaltar que los observatorios de opinión ofrecen datos preocupantes sobre la juventud en el sentido religioso y social y, en este sentido, puso como ejemplo la Semana Santa de Zamora, que "puede servir de referencia para emprender nuevos caminos de entusiasmo, sabiendo recoger lo que nos han dejado nuestros mayores y hacerlo tiempo nuevo de esfuerzos por conseguir unas metas que son patrimonio de los jóvenes; la responsabilidad ante una formación adecuada y consciente y el buscar la realización personal en un trabajo digno".

El Cardenal recordó que él ha sentido "muy de cerca" el aliento de la Semana Santa de Zamora, lo que "en más de una ocasión" le obligó a "volver la cara" para que no le vieran llorar de emoción" y aseguró que, pese a haber regresado como cardenal, los sentimientos "han permanecido" pese al "cambio en el vestido".

Durante su pregón, en el que quiso huir de la nostalgia y de los "vanos recuerdos" para centrarse en la historia gloriosa "que perdura, no solo en monumentos de especial belleza, sino en formas de vida que son valores incombustibles de las gentes de Zamora", comparó el modo en el que hay que acercarse a la Semana Santa con un episodio bíblico e indicó que hay que hacerlo como lo hiciera Moisés en el monte, "con los pies descalzos de prejuicios, de vanas explicaciones y de intereses inadecuados" y con "los brazos abiertos y con las puertas del corazón franqueadas".

El Pregón, al que han acudido representantes de todas las cofradías de la ciudad y políticos como el delegado del Gobierno, Miguel Alejo, o la consejera de Turismo, María José Salgueiro, que recogió el Barandales de Honor que cada año entrega la Junta Pro Semana Santa.

Así, se dio por entrada la semana de Pasión de Zamora, declarada Bien de Interés Turístico Internacional, aunque el Cardenal también subrayó que estas jornadas son "más que unas fechas en el calendario". "Son días de actualidad ininterrumpida de los misterios de la fe".

Recuerdo a las cofradías zamoranas

Poco a poco, se fue refiriendo y hablando de las cofradías zamoranas cuyo futuro, indicó, pasa por "ser fieles a sus orígenes, aceptando las necesarias renovaciones como exigencia del mismo dinamismo del cofrade".

Con esta intención habló de muchas de ellas, como Jesús Nazareno, que "se distinguió siempre porque a ella podían pertenecer todos los hermanos de cualquier extracción social"; la Buena Muerte; la Real Cofradía de Jesús en su Entrada Triunfal en Jerusalén; Siete Palabras; Vía Crucis; Espíritu Santo, Capas Pardas, el Santísimo Cristo de la Injurias o la Vera Cruz, entre muchas otras.

También habló de la belleza de los templos y de las "bellísimas y devotas imágenes", del silencio que envuelve la ciudad para que se "oiga la voz de Cristo" y de todos los signos y significados de cada procesión.

En este sentido, recordó que pese a que el Estado es aconfesional, "la sociedad en su mayoría, no". "La laicidad debe entenderse como la libertad religiosa, no como relegación de lo religioso al ámbito privado", destacó antes de afirmar que el Estado intenta articular la vida compartida "de tal modo que todos se sientan reconocidos como ciudadanos sin renunciar a la expresión de sus identidades religiosas".

El futuro y lugares emblemáticos para disfrutar de estos días también coparon parte del pregón 2011, al igual que los valores sociales, familiares y culturales que "revisten la Semana Santa de Zamora".

El discurso finalizó con una llamada del Merlú y los Barandales. "Estamos en Zamora y ha comenzado la Semana Santa. Que Dios les acompañe siempre", concluyó.

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