Alassane Ouattara
El presidente electo marfileño, Alassane Ouattara, en un mitin en octubre. EFE

El expresidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, detenido este lunes, ha sido trasladado este miércoles a una residencia presidencial al norte del país africano, según ha informado la presidencia del Consejo de Seguridad de la ONU.

"Se nos ha informado de que Gbagbo ha sido trasladado en la última hora a una residencia presidencial al norte del país y de que se cuida adecuadamente de su integridad física", indicó a la prensa el presidente de turno del máximo órgano internacional de seguridad, el embajador colombiano Néstor Osorio. Osorio confirmó así que ya se había producido la salida de Gbagbo del Hotel Golf de Abiyán, donde permanecía desde que fue arrestado el lunes por las Fuerzas Republicanas (FRCI).

El expresidente, que dirigió el país desde 2000, se enfrenta ahora en el norte del país al arresto domiciliario decretado por el mandatario electo del país, Alassane Ouattara, hasta que se inicie una investigación judicial para enjuiciarlo por los delitos cometidos.

El Consejo de Seguridad de la ONU analizó este miércoles la situación de Costa de Marfil con la prioridad de "acelerar la reconciliación y la estabilización del país" en una sesión a puerta cerrada tras la que Osorio emitió un comunicado en el que sus quince miembros aplauden que Ouattara esté ya en posición de asumir todas sus responsabilidades como jefe de Estado. "Los miembros del Consejo de Seguridad exhortan al presidente Ouattara a que forme un Gobierno inclusivo", señaló el embajador colombiano, quien pidió a "todos los marfileños que eviten las represalias, la venganza y las provocaciones, ejerzan la contención para promover la reconciliación nacional y restaurar una paz duradera a través del diálogo".

Recuperar el orden

Y es que Costa de Marfil intenta recuperar la normalidad. Su presidente, Alassane Ouattara, ha prometido a los marfileños la "total pacificación" del país en "uno o dos meses". Según Ouattara, los milicianos y mercenarios contratados por Laurent Gbagbo, que se negó a reconocer su derrota en las elecciones del pasado noviembre, son los culpables de todos los incidentes violentos que se han producido en el país en las últimas semanas.

"La prioridad debe ser liberar a Abiyán y al resto del país de los milicianos y mercenarios, a quienes exijo que depongan las armas inmediatamente", afirmó Ouattara frente a la prensa, quien pidió asimismo que "no se lleven a cabo represalias" contra los seguidores de Gbagbo. "Haremos todo lo posible para proteger a todos los marfileños de la misma manera, independientemente de su etnia, religión o tendencia política", insistió Ouattara.

Haremos todo lo posible para proteger a todos los marfileños de la misma manera Según el gobernante de Costa de Marfil, sus prioridades actuales, después de cuatro meses de enfrentamientos, consisten en "garantizar la seguridad de los marfileños, mantener el orden público y favorecer la reactivación del país". Sin embargo, tras la detención de Gbagbo el pasado lunes, numerosos testimonios han puesto de manifiesto varios ataques a los partidarios de Gbagbo en Abiyán, especialmente en el distrito de Yopougon.

El mandatario anunció por otra parte la inmediata reanudación de las exportaciones de cacao, así como la rehabilitación de la línea de ferrocarril desde Abiyán a Bouaké, en colaboración con la empresa francesa Bolloré, para permitir el transporte de mercancías en ambas direcciones.

Costa de Marfil se ha visto inmersa en una intensa crisis después de que Gbagbo, presidente del país desde 2000, se negara a aceptar su derrota frente Ouattara en los comicios del pasado noviembre, lo que llevó a una gradual intensificación de enfrentamientos entre partidarios de los dos políticos. El lunes pasado las Fuerzas Republicanas de Ouattara, con la ayuda de la ONUCI y de los efectivos de la operación francesa Licorne, consiguieron asaltar la Residencia Presidencial, donde Gbagbo estaba atrincherado, y arrestar al expresidente.