Robo de papel
Una mujer, sacando papel de un contenedor de la Avenida Donostiarra (Madrid). R.M.

Por la noche o a plena luz del día. En solitario o con otros. A bordo de furgonetas o empujando improvisados carritos. Así actúan desde hace meses quienes sobreviven gracias a una práctica delictiva: desvalijar los 6.149 contenedores de papel-cartón que el Ayuntamiento de Madrid tiene instalados en la vía pública.

Aunque el Consistorio de la capital aseguró ayer a este diario que se trata de una práctica "puntual" vinculada siempre "a un repunte en el precio del papel" –como ocurre en este momento–, sí reconoció haber dado orden a la Policía Municipal para que "extreme la vigilancia" sobre este mobiliario urbano. Una vigilancia que, según explican los propios agentes, se salda las más de las veces con una denuncia penal. Si el infractor es español, normalmente en paro y está documentado, se le denuncia. Si se trata de un inmigrante indocumentado –la mayoría de ellos son rumanos–, se le detiene y traslada a comisaría. "Muchas veces, los daños que ocasionan en los contenedores son más caros que el valor de lo que extraen", aclaran los municipales.

Colarse por la rendija

Lo cierto es que ningún distrito de la ciudad está libre de estos asaltos, tal y como ha comprobado 20 minutos durante varias semanas, tanto en la almendra central como en zonas de la periferia.

Muchas veces, los daños que ocasionan en los contenedores son más caros que el valor de lo que extraenLo que sí varía es el modus operandi que utilizan los salteadores para hacerse con el preciado botín. Mientras unos acuden al trabajo aprovisionados de unas útiles tenazas, como las que pueden verse sobre el contenedor de la imagen –tomada en la avenida Donostiarra (Ciudad Lineal)–, otros prefieren utilizar tan solo sus brazos y los menos optan por colarse por la rendija del iglú y desvalijarlo desde dentro.

Eso es lo que observó este diario hace unos días en el contenedor de papel ubicado en la calle Mar Menor (Hortaleza). En esa ocasión fue un jovencísimo chico rumano y de extrema delgadez el que se coló por la rendija y desde dentro ‘escupía’ el papel y el cartón que recogían sus compinches.

El precio, disparado

De "competencia desleal" califica la Asociación Española de Recuperadores de Papel y Cartón –con 31 empresas en la región– lo que hacen estos espontáneos. Aunque el volumen de material reciclado es el mismo, lo que varía es la forma en la que el papel llega hasta las empresas recuperadoras. Muchas lo compran sin saber que es robado, algo "legal", aclaran.

Eso sí, ahora hay menos material disponible porque hay menos consumo, y eso ha disparado el precio. Si a finales de 2008 la tonelada de papel de periódico se vendía a las fábricas a 85 euros, en febrero de 2011 su precio oscilaba entre los 145 y los 150 euros. En el caso del cartón de supermercado, este ha pasado de los 35 a los 130 euros actuales. Pero quienes recopilan papel iglú por iglú cobran mucho menos que eso cuando acuden a venderlo. En su caso, la tonelada de papel de periódico, según diferentes fuentes, no se paga a más de 75 euros.

Un kilo de basura por persona y día

Cada madrileño genera al día un kilo de basura y residuos urbanos de los que hay que descontar los hurtos –no cuantificados– del papel. Pero desde el grupo municipal del PSOE inciden en que el robo lleva aparejados otros "actos vandálicos" que deterioran los contenedores.

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dónde y cómo has visto robos en los contenedores.

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