La casa-museo de Edgar Allan Poe, en el lado oeste de Baltimore.
La casa-museo de Edgar Allan Poe, en el lado oeste de Baltimore.

Aunque nacido en Boston y de educación sureña, Baltimore es la ciudad  que se ha adueñado de la imagen de  Edgar Allan Poe (1809-1849), poeta y autor de cuentos de terror y misterio.

El ayuntamiento de Baltimore tuvo un presupuesto el año pasado de 2.560 millones de dólares y tiene en nómina a 8.000 funcionarios.

Sin embargo, en un sinsentido que parece tomado del guión de la teleserie The Wire -que se desarrolla en la ciudad-, el municipio no está dispuesto a seguir  pagando los 80.000 dólares anuales (unos 57.000 euros) que cuesta mantener la casa-museo dedicada al escritor (The Baltimore Poe House and Museum).

Está ubicada en el número 203 de Amity Street, en el lado oeste de la ciudad, una zona peligrosa y conocida por su alto índice de criminalidad en la que precisamente transcurren muchas de las historias de The Wire.

Si el museo no es capaz de buscar dinero por sus propios medios de aquí a 2012, la ciudad dejará de financiarlo. Ya dejó de recibir dinero público el pasado verano y se mantiene con las donaciones particulares recibidas en estos últimos años.  Tan solo una persona se encarga del mantenimiento del museo.

Poe se sintió atraído por Baltimore, que en los años treinta del siglo XIX había crecido hasta ser la tercera más grande de los Estados Unidos.

Era un lugar bullente: tenía una buena biblioteca, dos teatros recién estrenados y entre 1815 y 1830 se crearon 72 publicaciones periódicas (de las cuales pocas sobrevivieron más de unos cuantos números).

El escritor vivió en la pequeña casa de dos pisos, habitaciones minúsculas y escaleras estrechas en los años 30 del siglo XIX.  A esa época pertenecen relatos como Berenice, Morella o Manuscrito hallado en una botella.