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Vivir en medio de una guerra: así lo hace Alona, una guía de turismo ucraniana que ha tenido una gran idea para salir adelante

Alona Kibets antes de la guerra
Alona Kibets antes de la guerra
cortesia

Alona Kibets nació en Ucrania hace 26 años. Es guía de turismo y licenciada en Historia. Estudió español en la universidad y desde 2018 realizaba tours en español por Kiev y Chernóbil. Todo iba bien... hasta el pasado 24 de febrero, día en que Rusia inició la invasión de Ucrania.

¿Cómo era para ti un día normal antes de que estallara la guerra? Trabajaba casi todos los días porque en Ucrania no hay muchos guías hispanohablantes. Ayudaba a organizar sus viajes a turistas españoles, chilenos, argentinos, colombianos, también estadounidenses… fue toda una experiencia. Disfrutaba muchísimo e hice amigos por todo el mundo. Además, tenía un blog en Instagram, @alona_kibets, donde publicaba información sobre viajes, mostraba fotos y daba consejos para aprovechar el tiempo al máximo durante un viaje a Ucrania.

¿Cómo era la vida en Kiev entonces? Era una ciudad vibrante y moderna; una capital desarrollada donde se organizaban múltiples eventos, había mucho tráfico, era un imán que atraía a miles de personas de ciudades pequeñas que llegaban en busca de trabajo…

En varias ocasiones los turistas me comentaron que les había sorprendido muchísimo. Esperaban encontrarse una ciudad pobre y gris por su pasado como capital de una república soviética. Sin embargo, Kiev no era así, ni mucho menos.

¿Qué pensaste cuando te enteraste de la invasión? Entré en estado de shock. No podía creérmelo. Hasta el último momento pensé que era imposible que en el año 2022 se iniciara una guerra. Y sigo sin poder creer que haya políticos que den más importancia al dinero que a vidas humanas.

Sigo sin poder creer que haya políticos que den más importancia al dinero que a vidas humanas.
Alona Kibets
Alona Kibets
Cortesía

¿Podrías narrar resumidamente cómo has vivido estos últimos meses? Cuando comenzaron los bombardeos junto a mi casa, abandoné Kiev. Mi apartamento está situado en el centro, cerca de la torre de televisión, edificio objetivo de las bombas… En abril, tras la salida de las tropas rusas del norte, decidí volver.

¿Qué encontraste a tu vuelta? Un ciudad herida y mucha incertidumbre. Un éxodo. Miles de personas han abandonado el país porque ahora es muy complicado encontrar trabajo. Los que nos hemos quedado, tratamos de vivir: funcionan las tiendas, los supermercados, los colegios.

¿Cómo es un día normal para ti ahora? Hay sirenas de fondo. Primero se escuchaban de noche, luego comenzaron a oírse también de día… No tengo prácticamente nada de trabajo, así que el verano lo he dedicado a estudiar. Estoy preparándome para examinarme del carné de conducir. Por esa razón volví a Kiev. Antes de la guerra nunca me interesó tenerlo, pero, al estallar, vi cómo mujeres al volante escapaban con sus hijos de las zonas que estaban bombardeando y me di cuenta de que es fundamental saber conducir.

Durante los bombardeos de Mariupol soñé que ayudaba a evacuar a la población en coche.

¿De dónde viene ese poco trabajo que te surge? Me he reinventado. Hago tours virtuales por Ucrania: en Kiev, Chernóbil, Mariupol, Crimea, Lviv…. Son tours privados y mis turistas pueden elegir el día, la hora, así es más cómodo tanto para ellos como para mí. Durante el tour, que dura aproximadamente una hora, hablamos sobre la historia de la ciudad, la cultura, muestro las fotos y vídeos de mi archivo… Creo que es una experiencia inolvidable. Con ellos gano algo de dinero que me permite ir tirando y ayudar a mis familiares y a una amiga que tiene un bebé.

¿Cómo puede una persona o un grupo contratar una de esas visitas? Me pueden escribir en Instagram @alona_kibets, en Facebook Hola Kyiv Tour o por correo electrónico hola.kyiv.tour@gmail.com

¿Qué ha ocurrido con tu blog? Cuando comenzó la guerra, lo convertí en una plataforma de noticias en la que publicaba mi experiencia. Lo hice durante los primeros meses con la intención de mostrar lo que estaba sucediendo realmente en Ucrania, a mi alrededor.

De alguna forma, después de tantos meses, en otras zonas donde el conflicto no está activo en estos momentos, ¿se ha vuelto también a la actividad y a una vida relativamente normal? La actividad ha vuelto, pero la vida no es normal, no puede serlo cuando ves que a 200 o 300 kilómetros de tu ciudad hay guerra y muere gente… Nada es como era antes, y nosotros ya no somos como antes.

Nada es como era antes, y nosotros ya no somos como antes

¿Cuáles son tus expectativas para un futuro próximo?

Uf… qué difícil pregunta. Hemos asumido que la guerra durará unos meses más y es terrible. Esta guerra es un negocio del que se están lucrando algunas personas poderosas y no podemos hacer nada para evitar que continúe. Es tristísimo ver cómo sufren los civiles y sentirte impotente.

Que termine o no la guerra, no depende de nosotros. Lo único que puedo hacer es trabajar, hacer los tours y mostrar lo bello que es mi país a gente de todo el mundo. Ucrania merece lo mejor, porque aquí vive gente muy valiente.

Alona nos ha pedido dedicar esta entrevista a tres personas muy cercanas a ella que han fallecido en esta guerra: "A mi tío Olexandr, que era militar y murió en febrero; a mi profesor de inglés Jimmy, estadounidense, que no quiso abandonar Ucrania y lo mató un francotirador en marzo cuando estaba haciendo cola para comprar el pan; y a mi compañero de la universidad, Vasul, que era militar y murió cerca de Jersos.

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