Prepara tu coche para el otoño poniendo a punto estos diez elementos básicos

Reparación de un coche, taller, posventa
Una puesta a punto del coche ayuda a conducir más seguro.
GANVAM

Los cambios de estación requieren que casi todos los aspectos de la vida cotidiana se reajusten al nuevo clima y las nuevas necesidades que marcan, sobre todo, el termómetro y las predicciones meteorológicas. El otoño no es una excepción, como tampoco lo son las revisiones que precisan ciertos elementos de los coches para circular con seguridad durante esta época del año. 

Es por eso que, durante estos días, se recomienda encarecidamente echar un vistazo a varios aspectos mecánicos del vehículo para comprobar que se encuentran en perfecto estado para hacer frente a las lluvias, al viento y a la bajada de las temperaturas que se esperan en los próximos meses. Desde los talleres de Confortauto explican cuáles son las 10 revisiones preventivas que todo conductor debe realizar para evitar sorpresas en la carretera. 

  1. Alumbrado y señalización. Una de las características del otoño es que las jornadas diurnas se acortan y comienza a anochecer antes. Es muy importante revisar el alumbrado y la señalización de coche: luces delanteras, de posición, de cruce y de carretera, luces traseras, de posición, de freno y, por último, los intermitentes.
  2. Escobillas. De ellas depende la visibilidad, sobre todo en otoño. Hay que sustituirlas tras el verano ya que es posible que la goma esté seca y haya perdido elasticidad, por lo que habrán perdido eficacia para limpiar bien las gotas de lluvia y humedad del vehículo.
  3. Comprobar el nivel de líquidos. Tanto el uso como las altas temperaturas pueden contribuir a que el nivel de los líquidos del coche haya descendido. Por ello, es recomendable revisarlos todos: el líquido anticongelante, el de freno, el lubricante, y el del limpiaparabrisas.
  4. Batería. Puede quedar debilitada tras las altas temperaturas del verano para cumplir con su trabajo cuando llegue el frío, por eso es recomendable revisarlas en otoño. Además, en invierno se necesita mucha más intensidad de energía eléctrica para encender el coche, con lo cual la batería debe estar en perfecto estado para que arrancarlo.
  5. Comprobar la correcta presión y estado de los neumáticos. Los neumáticos son el único elemento del automóvil que está en continuo contacto con la carretera, por lo que deben estar en perfectas condiciones sobre todo en otoño e invierno para evitar efectos como el aquaplaning y garantizar un perfecto agarre a la carretera. 
  6. Frenos. Las pastillas y discos de freno habrán sufrido un serio desgaste tras el uso del verano lo que pone en riesgo la seguridad. Si al frenar se observan ruidos o vibraciones al frenar, que el pedal de freno se hunde, está muy duro o pierde capacidad de frenado, deberíamos someter el vehículo a revisión lo antes posible.
  7. Amortiguadores. La suspensión es uno de los elementos de más importancia para garantizar el funcionamiento seguro y la conducción confortable en nuestro coche. Los amortiguadores se deterioran progresivamente con el uso y es importante que se revisen en un taller de confianza cada 20.000 km o en caso de observar cualquier alteración. 
  8. Filtros. Cambiar a tiempo los filtros del automóvil es clave para evitar que el coche no sufra desgastes prematuros o graves averías. Los filtros son cuatro: el filtro de aceite, el filtro de aire, el filtro de combustible y el filtro del habitáculo. Es importante que cada uno de ellos esté libre de suciedad y partículas que puedan dañar al motor impidiendo que el vehículo funcione de forma apropiada. 
  9. Aire acondicionado y calefacción. En los meses de frío es imprescindible que la calefacción funcione correctamente para que nuestro habitáculo alcance una temperatura agradable. No obstante, el aire acondicionado también debe funcionar perfectamente en otoño ya que gracias a él se desempaña y se quita el vaho de los cristales del coche.
  10. Limpieza a fondo. Se recomienda hacer una limpieza a fondo con agua a presión para eliminar el barro, arena y suciedad nociva que se haya podido acumular durante los meses de verano y que pueda oxidar, rayar y estropear algunas partes, como la chapa o los cristales. 
Mostrar comentarios

Códigos Descuento