Probamos el Ford Puma ST, un SUV de los que saben emocionar

  • El crossover de Ford te acerca a las sensaciones de los coches deportivos de otras épocas, pero con el aplomo y la seguridad de los vehículos modernos.
Ford Puma.
El aspecto del Ford Puma ST no esconde lo que tiene dentro. Del frontal destaca la rejilla en negro lacado.
D.P.

Con el auge de los coches tipo SUV, que lo copan todo, no es de extrañar que bajo ese formato hayan proliferado variantes diferentes, más alejadas de lo convencional. Es el caso de los crossover, que son carrocerías tipo SUV pero con un innegable aura de deportividad, como el Puma que hoy tenemos entre manos.

Las marchas se alargan bastante, hasta superar las 6.000 rpm, con un régimen medio muy poderoso que permite una conducción deportiva sin abusar de relaciones bajas

El Ford Puma ST, además, no es una versión cualquiera, pues ha pasado por las manos de la división deportiva de la marca del óvalo, Ford Performance, que ha dado lugar a un modelo que impresiona tanto por su estética como por su dinámica.

Ford Puma.
Las llantas son de 19 pulgadas con neumáticos de perfil bajo. Resaltan las pinzas de freno pintadas en color rojo.
D.P.

Realizado sobre la base del popular Ford Fiesta, uno de los valores añadidos del Puma con respecto a este es su mayor tamaño general y, por tanto, más sentido práctico, lo que no está reñido con una silueta musculosa que realmente lo hace muy atractivo.

Efectivamente, con sus 4,22 metros de longitud, 1,8 de anchura y 1,53 de altura, el Puma ST tiene unas proporciones perfectas, si bien es 6 cm más alto y tiene casi 80 kg más de peso que el Fiesta. No obstante, la diferencia no es grande, y además se ha trabajado en el chasis para aumentar su rigidez y también en bajar el centro de gravedad con notable éxito.

Con todo, el aspecto del Puma es abrumador, con sus vías sobredimensionadas, la enorme parrilla frontal lacada en negro y el alerón y difusor traseros, además de detalles como las pinzas de freno pintadas en color rojo y las espectaculares llantas de 19 pulgadas.

Por supuesto, el ambiente deportivo se refleja también en el interior, con unos envolventes asientos Recaro con costuras en gris, inserciones en aluminio, embellecedores imitando carbono y el logotipo “ST” como firma de esta versión especial, que se diferencia claramente del resto de la gama. Además, es precisamente en el habitáculo donde el Puma “se cobra” una buena ventaja respecto al Ford Fiesta ST, pues dispone de más espacio para todas las plazas y el maletero llega a los 456 litros (frente a los 310 del utilitario), incluyendo el cofre estanco de 80 litros que hay bajo el piso plano.

Ford Puma.
El volante, achatado por la parte inferior, luce el logotipo "ST". La pantalla central es de 8 pulgadas y el cuadro de instrumentos digital.
FORD

Al volante

Acomodados en los asientos, ante nosotros vemos dos pantallas, una para el cuadro de instrumentos, de 12,3 pulgadas, y otra central, de 8, para el completo sistema de infoentretenimiento Sync 3. El volante multifunción, también de diseño deportivo, tiene los mandos habituales y un “acceso directo” al modo de conducción “Sport” para no tener que navegar por la pantalla hasta encontrarlo. El resto de modos son “Normal”, “Eco” y “Circuito”, y por si nos despistamos, cada uno de ellos tiene una interfaz distinta en el cuadro digital.

En marcha, en principio se escucha el leve rumor del motor gasolina tricilíndrico de 1,5 litros alimentado por turbo, que como en el Fiesta ST desarrolla 200 caballos. Salimos de la ciudad, y en carretera abierta constatamos ya su capacidad de aceleración, que se pone de manifiesto en cuanto la aguja roza las 2.000 rpm. El empuje es soberbio y el sonido realmente embriagador, de esos que hacen disfrutar de un coche térmico con trazas de deportivo, algo ya muy poco habitual en marcas generalistas… ¡gracias, Ford!

Ford Puma.
Los asientos, parcialmente de cuero, son de la firma especializada Recaro.
FORD

Las marchas se alargan bastante, hasta superar las 6.000 rpm, con un régimen medio muy poderoso que permite una conducción deportiva sin abusar de relaciones bajas. Con los modos “Sport” y “Circuito”, la respuesta del acelerador es más inmediata y la dirección se hace más directa y precisa. Además, el recorrido de la palanca de cambios manual de 6 velocidades es corto, lo que permite pasar de una marcha a otra con rapidez. Al levantar el pie del acelerador, un bonito “petardeo” del motor acompaña la acción, efecto potenciado por unas válvulas ubicadas en la salida del escape.

El tarado de suspensión es firme, sin llegar en ningún momento a comprometer el confort. Se nota el esfuerzo para llegar al óptimo equilibrio en este sentido, pero no nos equivoquemos, el paso por curva que permite el Puma ST es elevado ya sean estas abiertas o cerradas.

Ford Puma.
En el volante hay un botón "S" que permite acceder directamente al modo de conducción "Sport".
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Consumo moderado

Aunque el coche es ágil y muy controlable, sobre todo gracias a la dirección, opcionalmente, por 1.143 euros más, se puede elegir el paquete “Performance”, que añade un diferencial de deslizamiento limitado para tener mayor tracción en el eje motriz, el delantero, y aprovechar más la potencia al acelerar. Este paquete, que no incorporaba la unidad de prueba, también incluye unas luces que indican el momento de cambiar de marcha, como los coches de competición, y el “Launch Control”, que ajusta la electrónica para salir desde parado con la máxima aceleración.

Volviendo a la prueba, otro punto a destacar es el consumo, muy fácil de mantener en torno a los 7 litros a los 100 km a un ritmo normal (la media homologada es de 6,8 litros), y sin dispararse demasiado cuando se le exige al motor. Este Puma ST cuenta para ello con la tecnología de desconexión de cilindros si no hay demanda de potencia, y ello equilibra ligeramente la balanza si se exprime el motor en otros momentos. En nuestro caso, en 400 km el gasto medio fue de 8,4 litros, con un uso moderado en ciudad y bastante intenso en carretera, por lo que no nos parece una cifra desproporcionada.

Ford Puma.
La vista trasera es igualmente atractiva. De la doble salida de escape sale un sonido deportivo muy cautivador.
D.P.

La deportividad tiene un coste

El precio de tarifa del Ford Puma ST es de 34.257 euros, pero actualmente la marca tiene descuentos que lo dejan en 29.954 euros. Es una cifra respetable para un SUV pequeño, pero a cambio se obtiene uno de los modelos que más sensaciones deportivas aporta a la conducción dentro de su categoría. El Fiesta ST de cinco puertas, que cuesta 5.500 euros menos, es la otra opción en este sentido, pero es más pequeño y menos polivalente, a nuestro juicio.

Además, el nivel de equipamiento del Puma ST es muy elevado, con todas las características deportivas mencionadas y elementos de confort como el sistema multimedia con navegador Sync 3 de alta conectividad, equipo de sonido Bang & Olufsen o cargador inalámbrico para móviles. Respecto a la tecnología de ayuda a la conducción, no falta el control y limitador de velocidad, sistema de información de puntos ciegos, alerta de tráfico cruzado y frenado activo, reconocimiento de señales de tráfico, sensores de aparcamiento o la cámara de visón trasera con vista panorámica, entre otros muchos elementos.

FICHA TÉCNICA

Motor: gasolina.

Potencia (kW/CV): 149/200.

Cambio: manual, de 6 velocidades.

Largo (mm): 4.186.

Ancho (mm): 1.805.

Alto (mm): 1.537.

Maletero (litros): 456.

Velocidad máxima (km/h): 220.

De 0 a 100 km/h (seg.): 6,7.

Consumo medio (l/100 km): 6,8.

Emisiones CO2 (gr/km): 155.

Precio (euros): 29.954 (con descuentos).

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