Pamplona consume anualmente 4.435 GWh (gigavatio-hora) de energía, un 56% basada en productos derivados del petróleo. Más de la mitad de esa energía final que consume la ciudad está ligada al sector del transporte, un 21% es consumo residencial y un 14,2% se vincula a la industria. Estos datos tienen relación directa con la producción de las 1.133.238 de toneladas CO2 que Pamplona emite a la atmósfera cada año.

La escasez de petróleo impulsa al alza el precio del Brent (EFE).

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