Una pareja, en una tienda de electrodomésticos.
  • Lo primero es analizar si realmente se necesita comprar un electrodoméstico.
  • El nuevo aparato puede ser más eficiente, pero si es más grande (televisor o frigorífico) puede acabar consumiendo más.
  • Ecoserveis, WWF y ECODES piden a los consumidores que antes de comprar piensen en el impacto de lo que adquirimos.
El edificio del barrio de Fuencarral en Madrid, antes y después de la rehabilitación.
  • La calificación energética se ha convertido en un elemento diferencial que está posicionando los inmuebles en el mercado.
  • El propietario de una vivienda eficiente tiene más ingresos para pagar su hipoteca al tener una factura energética más reducida.
  • Los fondos que invierten en activos inmobiliarios están descartando comprar inmuebles con calificación energética inferior a la letra D.
Un inmueble con su obligatoria etiqueta energética, en sitio visible.
  • Según el Ministerio de Industria, ocho de cada diez edificios obtienen una calificación energética de D y G en consumo y emisiones.
  • Entre casas nuevas, un 42% logra una calificación E o inferior y un 33% logra un aprobado raspado al obtener un rango D.
  • El certificado de eficiencia energética de viviendas es obligatorio desde junio de 2013 para vender o alquilar viviendas.
Vista del primer bloque de pisos de Barcelona con calificación energética A.
  • La Comisión Europea ha expedientado a España y a otros 22 países por no cumplir normas de eficiencia energética.
  • En 2012 entró en vigor la directiva europea de eficiencia energética para reducir el uso de energía en un 20% para 2020.
  • Sin embargo, sólo Chipre, Italia, Malta, Suecia y Dinamarca aplican ya la ley.
Como la etiqueta de un electrodoméstico, indica un máximo de eficiencia (A) y un mínimo (G).
  • Se calcula que los inquilinos o nuevos propietarios de una vivienda de clase A podrían beneficiarse de ahorros de hasta el 31%.
  • Según Alquiler Seguro, solo el 0,49% de las examinadas lograron la etiqueta A.
  • Una casa que tuviera doble cristal y rotura de puente térmico, fachada ventilada, caldera de biomasa y paneles solares para el agua caliente sería de clase A.
Fachada de un edificio de pisos.
  • El potencial de ahorro que existe entre una calificación G y otra A es de un 80%.
  • Supone una oportunidad empresarial para crear 500.000 empleos hasta 2020 y captar 4.000 millones de euros en ayudas europeas hasta 2020.
  • La factura energética, un coste relevante al explotar un edificio, irá en aumento.

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