Un arrecife después de una invasión de estrellas de mar "corona de espinas" en la Gran Barrera de Coral en Queensland, Australia, afectada por esta especie que mide más de 1 metro de diámetro y que pasa la mitad de su vida comiéndose la barrera.
  • Esta destrucción se debe en un 48% por las fuertes tormentas y en un 42% por la presencia de las coronas de espinas.
  • Otro de los factores determinantes es la decoloración de estos organismos a consecuencia del estrés generado por los cambios ambientales.
  • Su salud comenzó a deteriorarse en los años 90 por el calentamiento del agua del mar y el aumento de su acidez por la mayor presencia de CO2 en la atmósfera.
Low Isles, una retirada isla, descubierta por Cook en 1770.
  • Es un laberinto de 2.900 islas y arrecifes individuales que se extiende 2.300 km a lo largo de la costa de Queensland.
  • Compuesta por más de 3.000 arrecifes distintos, tiene una transparencia que alcanza una visibilidad de más de 50 metros.
  • Al igual que la Gran Muralla China, es visible desde el espacio.
Los corales también sufren por el cambio climático. (ARCHIVO).
  • Debido a factores como el cambio climático y la polución.
  • Se quiere incluir a estas especies en la Lista de especies amenazadas.
  • Otra amenaza es la pesca destructiva.
Combo de imágenes en el que se observa el progresivo deterioro de los arrecifes. (www.gefcoral.org).
  • Si la temperatura del agua de los océanos sube dos grados más, algo que se prevé para el próximo siglo, "las consecuencias serán múltiples".
  • Según los científicos, los medios de subsistencia y la vida de decenas de millones de personas estarán en peligro.
  • Los arrecifes forman barreras naturales que minimizan el impacto de tormentas y otros fenómenos naturales.
El Zoo Acuarium de Madrid cuenta con un nuevo tanque de corales, los llamados “animales-flor”, que pueblan los fondos marinos.

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