Ruben J. Lapetra Coordinador de Mercados
OPINIÓN

Efecto Starmer: el desmontaje del Brexit, buena noticia para el Ibex 35

El nuevo primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, junto a su mujer Victoria Starmer en el 10 de Downing Street.
Keir Starmer, junto a su mujer Victoria en el 10 de Downing Street.
DPA vía Europa Press
El nuevo primer ministro de Reino Unido, Keir Starmer, junto a su mujer Victoria Starmer en el 10 de Downing Street.

La llegada de Keir Starmer a Downing Street es una buena noticia para Reino Unido. Lo es por muchos motivos, pero hay uno por encima del resto: la estabilidad. El regreso al poder del Partido Laborista por la puerta grande representa un cambio de ciclo después de 14 años de dominio del Partido Conservador (Tory), con líderes de infausto recuerdo en la memoria ‘british’ como David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss y Rishi Sunat. Es un voto de castigo con las políticas que desembocaron en el ‘Brexit’ y la salida de la Unión Europea (UE). Los británicos están decepcionados y desengañados con la aventura, según muestran una mayoría de encuestas. De repetirse hoy el fatídico referéndum del 23 de junio de 2016, Reino Unido optaría por mayoría por el ‘Remain’ (permanencia). Hay quien se pregunta hoy si sería posible para el país emprender el camino de vuelta, el ‘Briturn’, pero lo que sí es seguro es que no será una tarea fácil ni rápida.

Cualquier escenario de reingreso de Reino Unido en la Unión Europea (UE) sería positivo para ambas partes, sobre todo, en un escenario de debilitamiento de la unión por el giro extremo que están dando Francia y Alemania. Los británicos han aprendido la lección del populismo. Han sufrido el empobrecimiento de la ruptura, la contracción económica derivada de la fuga de empresas y talento hacia el euro, con Irlanda y Países Bajos como receptores principales de esa migración corporativa que muchos subestimaron. El levantamiento de fronteras virtuales y burocráticas con los socios europeos ha sido la gota que ha colmado la paciencia de los ciudadanos, que cayeron en las mentiras y bulos de personajes siniestros como Nick Farage sobre el tesoro del paraíso de la independencia. Nunca llegaron, al revés, las facturas del Brexit han levantado ampollas de arrepentimiento en ese país.

Desde el prisma del mundo del dinero, el escenario de paz política, previsibilidad y visión más allá del corto plazo conjuga un cóctel perfecto. El laborismo llega al poder con fórmulas sencillas y un programa sensato que incluye, entre otras cosas, ajustar las cuentas públicas, mitigar el impacto del Brexit para empresas y hogares, mejorar las condiciones laborales, aliviar los problemas de acceso a la vivienda, reforzar las políticas migratorias, seguridad y luchar, barrio a barrio, contra comportamientos antisociales. Esto último podría firmarlo un partido de extrema derecha, pero es la receta del laborismo para adaptarse a un país que ha cambiado. Más allá de estas cuestiones generales, Starmer ha prometido impulsar una rebaja del precio de las entradas de la 'Premier League' de fútbol, un gesto para la galería.

El impacto de lo que suceda en Reino Unido es muy superior para las empresas del Ibex 35 y la economía española, que la evolución que tenga Francia a partir del domingo. A bote pronto, la industria del turismo obtiene de las islas británicas un 50% más de visitantes e ingresos cada año que de los galos, además de que el arraigo 'british' en amplias zonas del litoral es mayor. Solo un grupo de siete empresas cotizadas como Iberdrola, Santander, Telefónica, Ferrovial, FCC, IAG o Sabadell gestionan negocios que supusieron más de 40.000 millones de euros en ingresos en 2023. Hasta la pandemia de 2020, la mayor caída de la Bolsa española en toda su historia fue el viernes posterior a la votación del Brexit. Ese día, el Ibex 35 se desplomó un -12,35%, cuatro veces más que el Ftse 100 o el doble que el Cac francés o el Dax alemán. 

Las vinculaciones financieras con la 'City' londinense son alargadas, con muchas fortunas españolas viviendo a caballo en el puente aéreo Madrid-Londres. No es casualidad en el proceso de concentración de aerolíneas años atrás llevase a unirse a Iberia con British Airways. La figura de Starmer puede ser un oasis para la diplomacia económica española a las puertas de las previsibles fricciones con Francia. Por ejemplo, si gana Bardella-Le Pen, el futuro Gobierno parisino lleva en su programa una suerte de 'Frexit' energético para abaratar la factura de la luz de los franceses. Su potencia nuclear es clave para la estabilidad de precios del sistema eléctrico de la UE y también en España.

Ruben J. Lapetra
Coordinador de Mercados

Periodista especializado en finanzas y tecnología. Escribo desde hace más de dos décadas en diarios líderes de información económica. He participado en el desarrollo de producto del área de mercados en los medios digitales en los que he trabajado. Me apasionan los nuevos proyectos y el aprendizaje continuo. Formé parte de Expansión.com durante cerca de cuatro años hasta que me involucré, sin dejar de escribir, en lanzamientos como ElEconomista.es (2005), Cotizalia y Teknautas en ElConfidencial (2007-2012), LaInformacion.com (2009), Hemerotek (2013) y ElEspañol.com (2015). Ayudé a crear un índice de bolsa, otro de vivienda y trabajé en dos fintech (WebFg y Finect). A finales de 2018 me reincorporé a LaInformación.com para relanzar su área de mercados y cotizaciones.

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