Junta de accionistas del grupo energético

Reynés cambia la dirección de Naturgy para afrontar la crisis del negocio gasista

Francisco Reynés, presidente de Naturgy.
Francisco Reynés, presidente de Naturgy.
EFE
Francisco Reynés, presidente de Naturgy.

Tiempos de tribulación y de fichajes. El presidente de Naturgy desde 2018 Francisco Reynés anunció en la junta de accionistas celebrada de forma telemática la remodelación de la cúpula de la compañia con el nombramiento  de tres nuevos directivos para hacer frente a una situación compleja para el negocio, con el desplome de precios del petróleo y del gas, el hundimiento de la demanda y la adaptación obligada a la descarbonización de la economía. Los nuevos directivos son Jorge Barredo, expresidente de XElio para Renovables e Innovación; Pedro Larrea, exdirectivo de Endesa para Energía y Redes y el exresponsable de marketing de Vodafone, Carlos Vecino para Comercialización Minorista.

En conferencia de prensa tras la junta, Reynés adelantó la revisión del plan estratégico del grupo "lo antes posible" y explicó que se mantienen los compromisos de reparto de dividendos. Para 2020, la previsión es aumentarlos en un 5%, hasta los 1,44 euros por título. El presidente de Naturgy valoró de forma positiva las iniciativas del Gobierno en materia de transición energética, con la tramitación del proyecto de Ley del Clima. "Demuestra liderazgo" dijo Reynés.

Con los nombramientos, Reynés quiere agitar la cúpula para hacer frente a una crisis sin precedentes y de duración incierta y en la que no se pueden abandonar ni los negocios nuevos -renovables, responsabilidad de Barredo-, ni los tradicionales -Larrea-, ni descuidar la captación de clientes -Vecino-. Todo en un momento, según destacó Reynés, marcado "por perspectivas de negocio más negativas en todos los países donde la compañía desarrolla su actividad, con caídas de doble dígito en España, Chile, Panamá, Argentina o México".

Reynés, que en 2018 presentó un plan estratégico a cinco años para dar la vuelta a la compañía, hace frente a un momento muy alejado de la estabilidad económica que se registraba entonces. Todo ha cambiado. También la regulación, que ha recortado los ingresos regulados. La estrategia de Reynés para afrontar la crisis ha sido desinvertir, reestructurar la  deuda y primar la rentabilidad sobre el tamaño. "Acelerar la transformación" no es un objetivo, señaló Reynés ante la junta, "es una necesidad".

Primer trimestre

Los resultados del primer trimestre obligan a imprimir velocidad a los cambios. De enero a marzo, Naturgy ganó 199 millones un 41,6 % menos en comparación a 2019. Un golpe que, entre otras cosas, impulsa la revisión de los contratos de suministro en vigor "para revisar las condiciones y adecuarlas a las nuevas condiciones del mercado". El propósito, señaló Reynés es "llegar a acuerdos y sólo en último recurso acudir a procedimientos judiciales o a arbitrajes".

El más relevante que ya está en marcha es el que instará contra el principal proveedor de gas del grupo, Argelia, a través de la empresa  estatal Sonatrach. Es el pleito más notable, pero  seguirán otros similares contra Nigeria, Estados Unidos o Rusia, que se sumarían al que la compañía española mantiene también contra Qatar.

La junta dio el visto bueno a los resultados y al reparto de dividendos, aunque no sin críticas. ECGS, el proxy europeo -asesor de voto- cuyo representante en España es Corporance, elaboró un informe en el que recomienda votar en contra de la reelección o ratificación de los consejeros que representan a los accionistas mayoritarios: Criteria Caixa, GIP y CVC. ECGS considera que la propiedad está sobrerepresentada en el órgano de administración. El consorcio se opone asimismo a la política de dividendos, así como al plan de retribución del consejo que preside Francisco Reynés.

Retribuciones

ECGS ha cuestionado también el plan de retribuciones propuesto para la cúpula de la compañía.  Su informe aboga por el voto en contra y cuestiona la "muy alta retribución" de Reynés, así como el esquema de retribución variable aplicado en el grupo. El año anterior, el plan de incentivos a largo plazo para Reynés y la alta dirección fue aprobado con un apoyo en la junta del 65%.

En 2019, primer ejercicio completo de Reynés al frente de la compañía, el ejecutivo cobró 4,94 millones de euros, según la información proporcionada a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Del total, 1,1 millones correspondieron a su sueldo como presidente del consejo y 3,8 millones a sus emolumentos por sus funciones ejecutivas. Del total, 2,7 millones fueron retribución variable. Naturgy dedicó un total de cinco millones en pagar a los consejeros.

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