Financiación de circulante

Factorial capta 74 millones en ‘crédito’ de General Catalyst para crecer sin ronda

Los tres cofundadores de Factorial.
Los tres cofundadores de Factorial.
L.I.
Los tres cofundadores de Factorial.

Más de 74 millones de euros en una suerte de ‘crédito’ con el que financiar la inversión en ventas y marketing sin tener que recurrir a más rondas. Este es el dinero que ha comprometido el fondo de Silicon Valley General Catalyst en Factorial, el unicornio español de los recursos humanos. La compañía busca no consumir caja y no ejecutar otra ampliación de capital después de haber alcanzado el estatus de unicornio en el año 2022. La compañía pretende acercar la rentabilidad, aunque no tienen previsto obtener beneficios ni flujo de caja positiva en este ejercicio. Ante la falta de operaciones de emisión de acciones a la vista, la compañía coliderada por Bernat Farrero y Jordi Romero mantendrán su apuesta por abrir ventanas en secundario para dar salida total o parcial a socios históricos.

En concreto, la operación aprovecha un proyecto relativamente nuevo de General Catalyst, uno de los fondos más reconocidos de Silicon Valley y accionista inicial de Airbnb o Snap. La gestora ofrece 80 millones de dólares (73 millones de euros al cambio actual) a través de una línea de financiación de circulante que se destinarán a ventas y marketing y que se devuelve en efectivo en base a esa facturación generada por clientes nuevos captados a través de la suscripción a su software para la gestión de recursos humanos. “Nos permite no gastar caja en un momento en el que vamos hacia la eficiencia de compañía”, apostilla. Hoy, según apunta, siguen manteniendo 100 millones de dólares en el banco de las rondas anteriores, que están reservadas para oportunidades estratégicas o potenciales adquisiciones a futuro.

No se han hecho públicas las condiciones específicas y el coste de esta financiación. Romero insiste en que es un coste “al uso” de la deuda pero ni tiene garantías ni potenciales ‘stock options’. Lo relevante es que, al contrario de lo que sucede en algunas de las operaciones de ‘venture debt’ o de financiación de compañías de software con suscripción, no se coloca como contrapartida ante un potencial impago ni el balance ni los activos, apunta el directivo. El fondo asume el riesgo de los nuevos clientes que capten para repagar ese dinero. “Es un modelo muy seguro para la empresa; General Catalyst es un fondo de capital riesgo y nos conocen desde 2020... entienden el negocio”.

Esta transacción les permite no tener que recurrir a una nueva ronda de capital, que implicaría una mayor dilución de los accionistas después de varias ampliaciones y fijar de nuevo una valoración después de que la de 2022 supusiera la consecución del estatus de unicornio (más de 1.000 millones de dólares). “Vamos hacia operaciones más eficientes. Es un cambio que empezamos el año pasado y este año será mucho más”, apunta Romero. Asegura que pretenden acercarse a un modelo de empresa consolidada en el que se deje de gastar caja.

“Conociendo al equipo de Factorial desde hace años y viendo su trayectoria, elegimos estratégicamente invertir y potenciar la estrategia de comercialización de la empresa”, afirma Pranav Singhvi, director general de General Catalyst. Luca Eisenstecken, socio de Atomico, quien lideró la ronda anterior de 2022 y se unió al consejo de administración, se muestra convencido de que esta inversión es “un claro ejemplo del negocio resiliente y de alta calidad” de la compañía española. No hay cifras oficiales cerradas sobre sus cuentas en el año 2023.

El ejercicio 2022 lo cerraron con unos ingresos anualizados (conocidos como ARR en el argot) de 30 millones de euros, que implicaba prácticamente triplicar la cifra anterior (en las cuentas de su filial española, en la que no consolidan el resto de divisiones, incluían 11 millones de ingresos totales y 29,9 millones de pérdidas). En 2023, el objetivo era mantener ese ritmo para llegar a los 100 millones. Desde la compañía se limitan a asegurar que crecen al 200% al año desde 2019. Romero apunta a que el objetivo es acercarse a la rentabilidad, tanto a nivel de flujo de caja positivo como de resultado bruto de explotación (Ebitda), “en el medio plazo”. “Este año, no está previsto generar rentabilidad”, advierte.

El equipo gestor mantiene abierta la posibilidad de organizar secundarios de acciones para permitir la salida parcial o total de socios históricos ante la falta de una nueva ronda

La salida de accionistas

Ante esta falta de rondas de financiación nuevas, los accionistas de la compañía pierden una posibilidad de vender parte de la participación o su totalidad. Desde Factorial insisten en que los socios de los fondos que hoy por hoy están en su accionariado no ejercen presión sobre las gestoras y por tanto éstas no la trasladan para salir. Aunque insisten en que es “sano” abrir ventanas de liquidez para completar transacciones en secundario. Se hizo en las dos anteriores rondas. Y también después de la última: a principios del año pasado, socios existentes compraron una participación de socios más pequeños

Desde el equipo gestor siguen ofreciendo esta posibilidad de venta en secundario de las acciones, pero “por ahora no hay más demanda”, según apunta el cofundador. Hay que tener en cuenta que la salida a bolsa no está en la hoja de ruta más cercana en el tiempo: “No está ni cerca ni lejos; no estamos trabajando en ello... Cuando nos planteemos ese proyecto deberemos priorizar muchísimo la rentabilidad en todas las dimensiones”.

El jefe financiero del unicornio español, Moran Laufer, asegura que financiar la captación de clientes con esta modalidad hace la tarea “más eficiente en términos de capital, garantizando un crecimiento sostenible y rápido mientras duplicamos efectivamente el retorno sobre el capital para nuestros inversores”. ¿Cómo se reparte el accionariado? Según queda reflejado en las cuentas de la sociedad cabecera, los tres cofundadores se repartían tras la ronda de 2022 casi el 32% de los títulos (13% entre los dos co-CEO y un 5,5% de Pau Ramón, el exjefe tecnológico). Esa transacción mantuvo al fondo americano CRV como socio principal con el 18,8% seguido de Creandum con el 16,3%. El primer socio español es K Fund que además de sus primeros fondos también participa con el vehículo Leadwind.

Hace un año, el gigante de la inversión Tiger Global, que fue uno de los más agresivos durante el frenesí inversor vivido tras la pandemia en el ejercicio 2021 y principios de 2022, planteó la posibilidad de vender en secundario algunas de sus participaciones en startups. “Invirtió en 2021 y siguen estando de socios”, apunta Romero. En 2022 tuvieron la dilución similar a la del resto de socios y pasaron del 10% al 8,95%. Por su parte, Atomico asumió el 4,15% de los títulos después de liderar esa inyección de capital, mientras que la gestora Point Nine mantuvo un 6,5%.

Competencia y adquisiciones

Esos 100 millones de dólares que aún mantienen blindados correspondientes a rondas anteriores serán destinados a inversiones estratégicas, entre las que están potenciales compras. El mercado de las herramientas tecnológicas vinculadas a los recursos humanos ha estado especialmente movido en los últimos trimestres, con varias transacciones dirigidas a la consolidación. Romero apunta a que ellos están “muy activos” en este capítulo aunque ahora mismo no están inmersos en ninguna transacción -la última fue la compra de Fuell, más pequeña-. “Estamos mirando operaciones y debemos estar bien capitalizados por si sale una operación buena o grande; es un buen momento para esto”, apostilla.

El entorno competitivo de Factorial se ha visto afectado por el cambio de sentimiento ante el fuerte crecimiento vivido post-pandemia. “Nuestros competidores más grandes en Europa y EEUU venían de una estrategia muy agresiva y muy poco eficiente de crecimiento y todos han dado un paso importante atrás en agresividad”, apunta. Muchos de ellos han ralentizado la expansión geográfica pero la presión continúa. Sí que se ha percibido una reducción de costes en capítulos como la publicidad en grandes plataformas como Google o Facebook, donde la demanda ha bajado un poco y se ha mejorado algo la captación de clientes.

Factorial hizo un ajuste en el año 2023. En el verano se despidió a cerca de una veintena de trabajadores en el área de Producto e Ingeniería. Tras esa fecha, hubo alguna salida más -de carácter voluntario- en esa misma división. El propio Jordi Romero apuntó ese mismo día en el podcast del 'ecosistema de startups' Itnig, donde se creó precisamente Factorial en 2016, que este equipo de producto escaló "de manera orgánica" hasta las 20 "y de ahí explotó a las 250 que teníamos". "Una de las cosas que nos dimos cuenta con el tiempo es que con más niveles de 'management', más gestión, más burocracia estábamos perdiendo esa capacidad de poner el diseño y la tecnología al frente", defendió.

Jesús Martínez

Periodista económico nacido en tierras andaluzas (Jaén, 1983). Me incorporé al equipo de La Información a principios del año 2018 para cubrir el sector de las telecomunicaciones, las startups y las grandes empresas tecnológicas. Anteriormente, me ocupé de la misma área informativa en el diario 'El Español' desde su fundación. Durante los años previos colaboré en diversos medios como 'El Confidencial', 'Expansión' y las revistas 'Forbes' o 'Emprendedores'.

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