Se estabilizarán en el nivel actual

Escrivá prevé que 700.000 trabajadores se estancarán en ERTE a finales de 2020

José Luis Escrivá
Escrivá prevé que 700.000 trabajadores se estancarán en ERTE a finales de 2020
EFE
José Luis Escrivá

El Gobierno estima que el nivel actual de trabajadores inmersos en expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) se mantendrá estable hasta finales de año. Esto significa, según los cálculos que ha hecho públicos el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, que unos 700.000 ocupados entrarán en 2021 con su empleo en suspenso. Ante estas previsiones, el Ejecutivo, en una iniciativa liderada por el Ministerio de Trabajo que dirige Yolanda Díaz, ya está desarrollando un plan de choque para evitar la zombificación del mercado laboral, a través de medidas específicas para eliminar trabas a la formación y mejorar la empleabilidad de este colectivo, tal y como se adelantó en estas páginas.

En este martes festivo, Escrivá ha hecho balance en su cuenta de Twitter. En un nuevo ejercicio de transparencia a los que acostumbra el titular de la Seguridad Social en las redes sociales, el ministro ha revelado que la previsión para lo que queda de año es que "los ERTE se estabilicen en el nivel actual". Hay que recordar que el pasado mes de noviembre cerró con 746.900 trabajadores afectados por estos expedientes, al producirse un trasvase desde los ERTE 'antiguos' hacia los nuevos, por cadena de valor, por impedimento o limitación de la actividad. Según los cálculos de Escrivá, a cierre del cuarto trimestre habrá casi 583.000 empleados en ERTE con suspensión total y cerca de 95.000 inmersos en ERTE a tiempo parcial.

Este es el escenario central que maneja el Ejecutivo y que pasa por un estancamiento de los trabajadores en ERTE a poco más de un mes de que finalice el actual esquema de protección, que caduca el 31 de enero. Todo apunta, ante estos datos, a que los ministerios implicados (en especial Trabajo y Seguridad Social) favorecerán una prórroga de determinadas condiciones favorables para empresas y trabajadores, según auguran fuentes del diálogo social. Así lo están reclamando la patronal y los sindicatos, a la vista de la evolución de la pandemia y ante la previsión de que en el primer semestre de 2021 más de la mitad de la población siga sin vacunar, lo que seguirá impactando en la situación económica.

Los datos de los ERTE y algunos otros indicadores permiten al Gobierno proyectar cuál será la evolución del Producto Interior Bruto (PIB) en la recta final del año. Mientras los analistas auguran una recaída de la economía española, tras el repunte del tercer trimestre, por las nuevas restricciones para frenar la segunda oleada de contagios, el Ejecutivo insiste en los brotes verdes. La vicepresidenta económica, Nadia Calviño, ya indicó a mediados de noviembre que "estamos en un escenario altamente incierto, pero el escenario central para el cuarto trimestre no es de una caída o crecimiento negativo del PIB". Un optimismo al que se ha sumado hoy Escrivá.

"Analizando conjuntamente los registros administrativos de alta frecuencia de afiliados a la Seguridad Social, trabajadores en ERTE y autónomos con prestación es posible aproximar el nivel de actividad económica con bastante precisión y, con algunos supuestos, estimar ya el resultado del cuarto trimestre", ha avanzado el ministro en un tuit. Según sus cálculos, en un escenario de estabilidad de los trabajadores en ERTE y autónomos en cese de actividad hasta final de año, "el PIB podría situarse en un crecimiento del 2,4%" en el último trimestre de este ejercicio. 

Para que ese escenario se materialice, hay que recordar, unos 700.000 ocupados permanecerán con la actividad suspendida total o parcialmente. Con un matiz: los ERTE en suspensión parcial trabajan, de media, un 60% de la jornada, según ha reflejado Escrivá en su cuenta de Twitter. Esta zombificación de los trabajadores en ERTE, por otro lado, permitirá evitar una destrucción de empleo mayor que podría derivar de una oleada de despidos. Además, según las cifras que maneja la Seguridad Social, en diciembre se repetirá el dato de autónomos con prestación por cese de actividad de noviembre, por debajo de los 350.000, y estos autónomos con ayudas trabajan un 25% de horas.

Firme en su augurio de que la economía española seguirá creciendo en lo que resta de este fatídico 2020, pese a las previsiones generalizadas de un nuevo desplome del PIB en el cuarto trimestre, Escrivá ha proyectado un aumento de 47.000 afiliados en el mes de diciembre, lo que supondría incrementar el número total en 278.000 durante el conjunto del cuarto trimestre, sobre el tercero, en términos desestacionalizados (el dato limpio del efecto calendario es el indicador favorito del Ministerio en estos momentos para medir el impacto de la pandemia sobre el mercado laboral). Así, siempre según sus propios cálculos, el año cerrará con más de 19 millones de ocupados.

Unos 700.000, eso sí, serán ocupados en ERTE. Hay que recordar que, según los datos de evolución diaria de trabajadores en ERTE que acaban de revisar los técnicos de la Seguridad Social, en el momento más duro de la pandemia, en pleno confinamiento allá por el mes de abril, más de 3,6 millones de personas llegaron a verse en esa situación. El esquema diseñado por el Gobierno para crear una red de protección de las plantillas que evitara la destrucción masiva de empleo ha obtenido buenos resultados, según se aprecia en la comparativa europea, sin embargo, tal y como venían advirtiendo organismos como el Banco de España, el sistema se está agotando y resulta urgente buscar soluciones para evitar la proliferación no solo de trabajadores, sino de un conjunto de sectores zombis. 

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