Se acerca el mes crucial de junio

EEUU o Europa: quién bajará tipos antes y como aprovecharlo para invertir mejor

Los ganadores y perdedores de la disparidad entre tipos serán los sectores que más dependen de la financiación y del consumo como el inmobiliario, la construcción, el automóvil, la tecnología  o los servicios financieros.

Jerome Powell, gobernador de la Fed, y Christine Lagarde, presidenta del BCE.
Jerome Powell, gobernador de la Fed, y Christine Lagarde, presidenta del BCE.
L. I.
Jerome Powell, gobernador de la Fed, y Christine Lagarde, presidenta del BCE.

La incertidumbre sobre cuándo y dónde comenzarán las reducciones de las tasas de interés sigue siendo un tema central en los mercados financieros. Existe un debate sobre si estas reducciones ocurrirán primero en Europa o en Estados Unidos. Algunos grandes inversores incluso han empezado a preguntarse si el apoyo monetario será necesario en Estados Unidos, lo que tendría implicaciones importantes para los mercados y la economía global.

En Europa, el mercado da un 90% de probabilidades a que el Banco Central Europeo (BCE) pueda adelantarse a la Fed y reduzca los tipos en 25 puntos básicos en junio. Según Pedro del Pozo, director de inversiones financieras de Mutualidad “porque las economías de Alemania y Francia muestran signos de debilidad, mientras que Estados Unidos muestra una inflación más alta y un crecimiento y empleo robustos. Pese a ello, el hecho de que la inflación en abril se haya estancado en el 2,4% ha reducido al mismo tiempo las probabilidades de que haya más de tres recortes de tipos en el año. Los swaps (futuros cambios en los tipos de interés) rondan los 70 puntos básicos y cada bajada se tasa en 25 puntos. 

Los analistas de Commerzbank advierten de que "la tendencia a la baja de la tasa de inflación puede haber llegado a su fin por el momento”.

JPMorgan y Morgan Stanley pasan a la defensiva

En el caso de Estados Unidos, la inflación continúa siendo la principal asignatura pendiente de la economía. A pesar de que el crecimiento en el primer trimestre y la creación de empleo en abril han dado señales de debilidad, la tasa de paro lleva un tiempo récord por debajo del 4%, los costes laborales han seguido subiendo y la estabilidad de precios se resiste con una inflación enquistada en el 3,2% en marzo.

Los estrategas de Morgan Stanley han señalado que el próximo dato de inflación de Estados Unidos que se publicará el 15 de mayo, será crucial para determinar la dirección futura de la renta variable y las expectativas sobre posibles recortes en las tasas de interés, sin descartar un ‘aterrizaje forzoso’ de la economía norteamericana. Otras firmas como JPMorgan creen que ha llegado el momento de ponerse a la defensiva, independientemente de lo que suceda con los tipos y los bonos: “Estamos entrando en una época del año estacionalmente complicada por la combinación de alta inflación y presiones sobre los márgenes de ganancias”.

Impacto sectorial por la brecha de tipos 

En los últimos 20 años, los banqueros centrales se han visto obligados a bajar los tipos bruscamente debido a las recesiones que se han producido. Para esta ocasión, se espera que sean bajadas graduales, según los analistas de Ibercaja, para intentar contener la inflación y no por recesión. Por lo tanto, bajadas graduales en los tipos de interés hasta llegar a un punto de convergencia con la inflación en el corto/medio plazo, “podrían dar pie a estímulos para las bolsas y un mayor apetito por el riesgo”.

Los ganadores y perdedores de la disparidad entre los tipos en Europa y en Estados Unidos podrían incluir a los sectores que más dependen de la financiación y del consumo como el inmobiliario, la construcción, el sector del automóvil, consumo discrecional, tecnología y servicios financieros. Además, la debilidad del euro frente al dólar por la diferencia de tipos hace aconsejable tener en cuenta estrategias defensivas centradas en empresas de consumo global que se benefician de fuertes ventas en Estados Unidos.

Por otro lado, los recortes de tipos generalmente perjudican a la banca, ya que disminuyen los márgenes de interés que pueden obtener de los préstamos en comparación con lo que pagan por los depósitos. En cuanto a la renta fija, Del Pozo, considera que ya estamos en niveles muy buenos de compra, especialmente en activos de calidad (tanto de deuda pública como privada) y que “estos momentos son propicios para conformar cartera para los inversores con perfil bonista, incluso incrementando duraciones, entendiendo que, serán los tramos cortos y medios los primeros en beneficiarse de la normalización monetaria”, puntualiza.

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