Préstamos

Cómo gestionar la deuda pendiente tras una ejecución hipotecaria

Aquellas personas que se enfrentan a una ejecución hipotecaria por no haber podido hacer frente al pago de la cuotas, pueden tener dudas sobre lo que ocurre con la deuda pendiente tras producirse la misma.
Es el documento emitido por el banco que acredita que no tenemos ninguna deuda contraída con él.
Deudas.
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Es el documento emitido por el banco que acredita que no tenemos ninguna deuda contraída con él.

Cuando se trata el tema de deudas, es necesario conocer todo aquello que tiene que ver con la ejecución hipotecaria, un proceso legal en España que se produce cuando un prestatario no cumple con los pagos de su hipoteca, de acuerdo a las condiciones que se han establecido en el contrato de préstamo. Al ser la propiedad la garantía del préstamo, esta pasa a convertirse en objeto de la ejecución.

Esto quiere decir que la entidad financiera, que ejerce como prestamista, tiene el derecho de recuperar la propiedad para cubrir la deuda impagada, para lo cual deberá proceder a la activación de la cláusula de vencimiento anticipado estipulada en el contrato de la hipoteca. Para poder proceder a una ejecución hipotecaria, el titular del préstamo deberá llegar a un determinado número de pagos atrasados según la ley, que deben equivaler, durante la primera mitad del plazo de la hipoteca a al menos un 3% del capital prestado o doce cuotas impagadas, mientras que, en la segunda mitad del préstamo, es necesario que se alcancen al menos las 15 cuotas sin pagar, debiendo representar, como mínimo, el 7% del total de la hipoteca.

Cómo afrontar la deuda pendiente tras la ejecución hipotecaria

En algunos casos, ni siquiera la venta en subasta de la propiedad permite saldar por completo la deuda, que sigue siendo del prestatario. En esta situación, la deuda hipotecaria, según el Código Civil, prescribe en un plazo de 20 años, por lo que no se trata de una solución a corto plazo.

Es por ello por lo que lo más aconsejable es tratar de negociar con la entidad financiera, además de tener la posibilidad de considerar acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad, una posibilidad para quienes no pueden pagar el préstamo, gracias a la cual es posible reiniciar el historial crediticio y así poder eliminar cualquier mal reporte en los ficheros o las listas de morosos.

A través de ello se trata de poder llegar a acuerdos con los acreedores e incluso anular deudas impagables. Si se ha hecho todo lo posible por hacer frente al pago de la deuda, pero no hay suficientes recursos para poder hacerlo, un juez podría llegar a tomar la decisión de dictaminar, acogiéndose a esta ley, que se exima de pagar todo lo adeudado.

No obstante, para poder acogerse a la Ley de Segunda Oportunidad es importante saber que hay que esperar a que se haya llevado a cabo la ejecución hipotecaria y haya deuda pendiente, sin que quepa la posibilidad de hacerlo antes de que se produzca la ejecución.

Es necesario recordar que se deben cumplir con una serie de requisitos, como ser insolvente, demostrar que se ha actuado de buena fe en lo relativo al pago de las deudas, no tener deudas con al menos dos acreedores, y no haberse beneficiado de la misma ley en los últimos cinco años.

Para quien tenga deuda pendiente tras la ejecución hipotecaria y quiera aplicar dicha ley, tendrá dos opciones, por un lado, liquidar su patrimonio para hacer frente a la deuda, y por otro, establecer un plan de pagos con los acreedores y proteger la vivienda.

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