Más de un punto por encima

La inflación española se tensa y amplía la brecha con la Eurozona al mayor nivel en dos años

La tasa de inflación armonizada, la referencia que Eurostat emplea para comparar a los países, se situó en mayo en el 3,8% frente al 2,6% de la Eurozona, registrándose la mayor diferencia entre ambas desde junio de 2022
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni
Europa Press
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, y el comisario europeo de Economía, Paolo Gentiloni

España pierde competitividad frente al conjunto de la Eurozona por la inflación. La subida de los precios se aceleró en mayo por tercer mes consecutivo hasta el 3,6% interanual, su nivel más elevado desde abril del año pasado. Si se toma como referencia el IPC armonizado (IPCA), que es la medida que sirve a Eurostat para poder hacer comparaciones homogéneas entre los distintos países, la tasa española se situó el mes pasado en el 3,8%, más de un punto por encima de la del conjunto de la Eurozona y la mayor diferencia entre ambas desde junio de 2022

Desde la recuperación de la pandemia de Covid-19 España había ido reduciendo su brecha de inflación con la Eurozona llegando, incluso, a situar su tasa por debajo de la del conjunto de la región durante un año completo -entre septiembre de 2022 y septiembre de 2023-. De acuerdo con los datos de la oficina de estadísticas comunitaria, el mayor diferencial positivo se dio en junio del año pasado, cuando la tasa de IPCA nacional llegó a estar casi cuatro puntos por debajo de la de sus principales socios: fue del 1,6%, frente al 5,5% del conjunto de la Eurozona. 

El IPC, la tasa que mide los precios al consumo, no es la única referencia que emplean los expertos para medir si la competitividad del país frente a sus principales socios comerciales (en el caso de España, las grandes economías del euro) mejora o no. También toman como referencia la evolución de los precios de los bienes que se producen (deflactor del PIB), los costes laborales unitarios nominales o los precios de las exportaciones. 

A lo largo del último año el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa ya había detectado un "cambio de tendencia después de dos años consecutivos de ganancia de competitividad" frente a la zona euro y a la Unión Europea en lo relativo a los costes laborales, como puso de evidencia en su último informe trimestral sobre la economía nacional. El aumento de las cotizaciones sociales estaría detrás de esta evolución.

El temor del BCE a una inflación persistente

Los datos que ha hecho públicos este jueves el Instituto Nacional de Estadística (INE) vienen a apuntar en la misma línea, en un momento en el que la persistencia de la inflación preocupa al Banco Central Europeo (BCE). En su reunión de junio la entidad bajó los tipos de interés un cuarto de punto hasta el 4,25%, pero dejó claro que seguirá vigilando los datos y cerciorándose de que los precios están controlados antes de seguir dando pasos en ese sentido

La evolución de la inflación de servicios -muy afectada por las presiones salariales- es la que más inquieta al emisor, junto con el impacto de las tensiones geopolíticas en los precios de las materias primas energéticas, de las que el área del euro es muy dependiente y que, además, se importan en dólares. 

El Banco de España empeoró esta misma semana sus previsiones de inflación para España por el comportamiento previsto de los precios de la energía y de los servicios, situándola en el 3% en promedio para este ejercicio. Lo hizo a la vez que mejoraba sus cálculos de PIB cuatro décimas hasta el 2,3%, muy en línea con la reciente revisión al alza que hizo el Fondo Monetario Internacional (FMI), que situaba el crecimiento de la actividad en el 2,4% en 2024. 

De momento, las exportaciones españolas de bienes alcanzaron los 93.430 millones de euros, según las cifras publicadas por la Secretaría de Estado de Comercio. Se trata del segundo mayor valor de la serie histórica para este periodo. El empuje del sector exterior, aupado también por el fuerte tirón del turismo, que ha registrado cifras récord de llegada de viajeros internacionales y de gasto hasta el mes de abril, ha propulsado a la economía española y le permitió mantener su dinamismo entre enero y marzo, cuando el PIB avanzó un 0,7% trimestral gracias al tirón de exportaciones, inversión y consumo, así como al efecto arrastre.

Ingrid Gutiérrez
Redactora de Macro

Periodista económica desde 2006, me incorporé a 'La Información' en 2017 como redactora de Macro, una labor que desarrollé antes en elEconomista (2013-2017). Durante más de una década disfruté de mi pasión por la radio como redactora de Informativos (Punto Radio y Cope). Fui colaboradora en Informativos Telecinco y actualmente participo en 'La Brújula de la Economía' de Onda Cero.

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