El perro más feo del mundo
El último ganador en el concurso al perro más feo del mundo es un bulldog inglés de Minesota, Zsa Zsa. EFE/EPA/MONICA M. DAVEY

El concurso que corona al perro más feo del mundo lleva treinta años celebrándose en California y logrando cada año que pasa más repercusión. Su objetivo es demostrar que el pedigrí no define al animal, y por él desfilan perros con todo tipo de imperfecciones que los hacen especiales, únicos.

En esta última edición, que ha tenido lugar el pasado fin de semana, la ganadora ha sido una bulldog inglés de nueve años, es decir, de muy avanzada edad teniendo en cuenta la esperanza de vida de esa raza. Responde al nombre de Zsa Zsa y ha logrado que su dueña, Megan Brainard de Minesota, se embolse 1.500 dólares con la victoria. 

Los perros participantes pasean por una alfombra roja y se someten al escrutinio de un grupo de jueces que buscan en ellos la fealdad, que no está reñida con la lealtad ni con el amor que les profesan sus dueños.

En segundo lugar quedó clasificada Scamp, una mestiza propiedad de Yvonne Morones. 

El  año anterior la vencedora fue una mastina napolitana con la cara caída. No obstante, el perro más feo del mundo más célebre fue probablemente Peanut,  ganador del concurso en 2014. 

Se trataba de un perro callejero que, siendo cachorro,  resultó gravemente quemado, lo que le produjo parches de calvicie en todo el cuerpo y que se convirtió en un símbolo en contra del maltrato animal.