Hope
Un grupo de veterinarios salva a una orangutana a la que dispararon 74 perdigones. SUMATRAN ORANGUTAN CONSERVATION PROGRAMME

Hope (Esperanza), así se llama la orangutana de Sumatra que sobrevivió al ataque de unos cazadores que la dispararon hasta 74 perdigones y que encontraron hace apenas diez días en Subulussalam (Aceh) junto a su cría.

La caza de esta raza de orangutanes ha aumentado en los últimos años, provocando que la especie esté en peligro de extinción. Sin embargo, Hope se salvó de una muerte casi segura, aunque no ha salido ilesa del ataque, perdió la vista tras recibir dos perdigones en el ojo derecho y cuatro en el izquierdo, tal y como explicó el veterinario Yenny Saraswati, del Programa de Conservación del Organgután de Sumatra.

Hope tiene alrededor de 30 años y además de los disparos, presentaba heridas que los veterinarios creen que fueron causadas con objetos afilados, y también tenía varias fracturas, la más grave una en la clavícula, por la que ha tenido que ser operada de urgencia. Por el momento se encuentra en cuidados intensivos, tal y como informa La Vanguardia.

La mamá orangután fue encontrada por un grupo de aldeanos que vive en la zona y que no dudaron en llamar a sus rescatadores. Además, Hope no estaba sola, su cría de tan solo un mes estaba abrazada a ella y presentaba malnutrición severa. Por desgracia, la pequeña no sobrevivió, murió unas horas después en la clínica veterinaria a la que ambas fueron trasladadas.

"Ojalá Hope pueda pasar esta fase crítica, pero ya no puede ser liberada", contó Saraswati, que explicó que solo se le han extraído siete perdigones porque tenían que darle prioridad a la operación de clavícula.



Según el Programa de Conservación del Orangután de Sumatra explicó que el uso de pistolas de aire comprimido es un método que normalmente se utiliza para cazar, incluso a especies en peligro de extinción, como el caso de Hope.

El centro ha tratado en los últimos diez años a más de 15 orangutanes y han extraído un total de 500 perdigones de sus cuerpos. Por desgracia para la especie, no todos han tenido la suerte de Hope, el año pasado un ejemplar murió tras recibir 130 disparos, uno de los cerca de 1.000 que pierden la vida al año en Sumatra y Borneo.