Dar explicaciones a las cosas más insólitas de la naturaleza. A eso se dedican algunos científicos y estudiosos pero, ¿hasta qué punto se debe estudiar aquello que forma parte del imaginario colectivo? Esto es exactamente lo que ocurre con estos dos términos de los que os hablo a continuación.

Penes cautivos

Por una parte nos encontramos con el síndrome del pene cautivo, es decir, que el miembro masculino quede atrapado dentro de la vagina por una distensión de los músculos del aparato genital. Esta conducta la vemos reflejada en animales como los perros y sirve para asegurar la fecundación de la hembra. A pesar de que parte de la comunidad médica afirma rotundamente que esto puede ocurrir, otra parte lo niega. Aún no se ha conocido ningún caso de pene cautivo en humanos.

Vaginas dentadas

Este es el nombre con el que se describe el conjunto de mitos, presentes en varias culturas, que hablan de mujeres con vaginas con dientes.

Estas leyendas se contaban, principalmente, con la intención de 'prevenir' sobre los riesgos de mantener relaciones sexuales con mujeres desconocidas. Es decir, con afán de infundir miedo y relacionar sexo con promiscuidad, siempre dejando caer la parte negativa sobre la mujer.