Serpiente de cascabel
Serpiente de cascabel UPF

Aunque resulte sorprendente, las víboras decapitadas pueden morder. Estos animales, una vez muertos continúan manteniendo la capacidad de atacar y soltar su peligroso veneno. Lo ha podido comprobar de primera mano Milo Stucliffe, habitante de una localidad de Texas (Estados Unidos).

El pasado domingo 27 de mayo, Stucliffe trabajaba en su jardín junto a su mujer, Jennifer. Allí encontraron un ejemplar de 'Crotalus atrx' -la especie de víbora más peligrosa de Estados Unidos-. 

El hombre decidió matar a la serpiente, cortando su cabeza con una pala. Sin embargo, cuando se disponía a retirar la cabeza del animal, recibió un fuerte mordisco.

Tras el ataque, Milo fue trasladado al hospital en estado grave, donde ha recibido 26 dosis de antídoto para este tipo de serpiente.

Este inesperado accidente pudo haber acabado con la vida del señor Stucliffe, quien actualmente se recupera favorablemente de la mordedura.

Toda la historia ha sido compartida por su mujer en Facebook a través de la web 'gofundme', donde ha creado una campaña para recibir donaciones que permitan a la familia hacer frente a los costes del tratamiento y la medicación para Milo.