Puede ser que la palabra felación carezca de significado para muchos de los que estáis leyendo este artículo, pero si os digo que viene del latín, fellatio, que significa chupar, seguro que os queda un poco más claro.

Un tabú sexual

La verdad es que no es fácil cuando llega el momento de realizar la primera felación, sobre todo si realmente te interesa la persona que tienes al lado para una relación duradera. Tanto es así que lo normal es que antes incluso de ‘bajar al pilón’ tengamos una relación sexual con penetración. ¿Por qué ocurre esto? 

Algo tan antiguo como esto hoy todavía se considera un tabú sexual. Parece que la mujer que lo practica más allá de un noviazgo es una cualquiera, pero nada más lejos de la realidad. Ser más o menos ligera no depende de hacer felaciones, sino de lo discreta que seas tú y la persona en la que debes confiar tal acto.

Consejos

Dicho todo esto, os voy a dar una serie de pautas para que cuando llegue ese momento en el que te sientas totalmente preparada y nunca obligada para realizar una felación, ambos consigáis disfrutar de esta práctica.

  1. Importante: una vez que eres consciente de que lo haces con quien quieres y porque quieres, debes saber que una correcta higiene de la zona es primordial para que no te caigas para atrás. ¡Cuidado! No olvides los preliminares. Directamente bajar a un lugar desconocido sin saber, puede cortar el rollo a ambos.
  2. Encontrar la postura adecuada: la primera vez conviene que la chica esté de rodillas o en cuclillas y el chico sentado. Con la práctica podremos variar las posiciones pero esta es la mejor para que no te lleves un susto (pequeño ahogo) tras una embestida de tu pareja. Así podrás controlar la situación en todo momento. 
  3. Utilizar preservativo: a través de la masturbación oral existen los mismos riesgos de contraer una ETS que con la penetración. Si molesta al chico, siempre se puede utilizar un preservativo fino. No olvidemos que tenemos dientes y podemos rasgar no sólo el látex, sino también el pene. Para que la situación no resulte fría podemos poner el condón con la boca (pero esto lo dejamos para otro artículo).
  4. Coge el pene por su base y comienza lamiendo el glande (la punta) Cuando veas que está erecto es el momento ideal para introducírselo en la boca. Sé suave. Pon sus manos en tu cabeza y que él marque el ritmo. No tendrás de esta forma ninguna duda de que le pueda estar gustando o no.
  5. Por último: cuando llegue al orgasmo eyaculará. Al ser la primera vez y aunque le encante la idea, no es recomendable tragar o que deposite el semen dentro de tu boca. Recuerda que hay un alto riesgo de contraer infecciones víricas.