Imagen de archivo de una discoteca.
Imagen de archivo de una discoteca. ISTOCK

Darren Carvill, un contador inglés de 38 años, decidió robarle a la companía donde trabajaba 170.000 libras (casi 200.000 euros) porque, según él, era víctima de acoso en el trabajo.

El inglés, que habría robado en total antes de ser descubierto 260.000 libras, y como admitió después, se gastó parte de ese dinero antes de que lo descubrieran en su compañía.

Para ello, y según informa DailyMail, decidió vivir un fin de semana loco en el que acudió a varios pubs donde montó fiestas privadas rodeado de alcohol, drogas y, según el medio citado, hasta nueve prostitutas contratadas para que pasaran la noche con él.

Carvill habría llevado a cabo este plan para compensar su solitaria vida y "ser feliz" por un momento. Además, admitió que su "locura" casi arruina la empresa.

El abogado del hombre, James Ross, aseguró ante la justicia que Carvill "ha tenido una vida muy infeliz". "Durante la mayor parte de su vida ha sido intimidado y ha sufrido de muy baja autoestima y torpeza social", dijo de Darren, al que también describió como un "buen trabajador" que habitualmente echaba muchas horas en su jornada.

Según el diario británico, si bien el hombre habría admitido que sus jefes eran buenos con él, sus compañeros de trabajo no tanto. Hasta se burlaban de él. La consecuencia para ellos es que la compañía los suspendió de sueldo durante cinco meses.

Darren, que vivía con sus padres, fue sentenciado a dos años y medio de prisión, tras declararse culpable de 18 cargos por fraude.