Dicen que el poder corrompe y trae aires de grandeza. Lo cierto es que hay algunos gestos que no estamos acostumbrados a observar en ciertos personajes públicos. Puede que por estos motivos, la actuación del primer ministro holandés, Mark Rutte, el pasado cuatro de junio haya sorprendido a personas de multitud de países.

Rutte tiró por accidente su café en el parlamento holandés. El político, lejos de dejar que otros limpiaran su estropicio, pidió una mopa y se encargó de dejar el suelo tal y como lo había encontrado.

La acción ha quedado guardada en un vídeo que ya ha sido compartido por multitud de usuarios en redes sociales como Twitter o Youtube. Como era de esperar, las reacciones han llegado rápidamente.

Este 'tuit' publicado por un diplomático holandés es uno de los más populares. Ya cuenta con más de mil 'me gusta' y múltiples comentarios.