Shinjuku Gyoen National Garden
Una fotografía del Shinjuku Gyoen National Garden de Tokio. Mark Doliner / Flickr

Es conocida en todo el mundo la extrema timidez que tienen los japoneses frente a los extranjeros en su propio país pero, en ocasiones, ese azoramiento supera lo imaginable.

El último y sorprendente caso ha sido el de un trabajador del Jardín Nacional Shinjuku Gyoen, concretamente una de las personas encargadas de cobrar las entradas a este hermoso y relajante paraíso ubicado en el centro de la bulliciosa capital japonesa.

El precio para acceder a este bonito parque de Tokio es 200 yenes para los adultos (1.5 euros) y 50 para los niños (0,4 euros). Sin embargo, durante dos años y medio, el citado trabajador dejó entrar gratis a todos los extranjeros para no tener que establecer comunicación con ellos y evitar situaciones violentas o problemas de comunicación.

El origen de esta situación tuvo lugar en abril de 2014, cuando un turista, indignado por algún motivo, comenzó a gritar al empleado, un hombre de unos 70 años que no habla otro idioma que no sea el japonés.

El hombre consiguía encubrir sus acciones de forma ingeniosa, pero finalmente, a finales de 2016, un compañero se dio cuenta de lo que hacía y lo delató. En ese momento se inició una investigación y, tras confirmarse lo sucedido, se le dedujo el 10% de su salario al infractor, quien tenía un contrato temporal y solicitó retirarse, ofreciéndose además a devolver la mitad de su prima de jubilación (300.000 yenes / 2.350 euros). en compensación por las pérdidas provocadas.

Aunque esta historia es de hace un año y medio, ha sido esta semana cuando la auditoría encargada por el Ministerio de Medio Ambienteha revelado que el jardín dejó de ingresar unos 25 millones de yenes (en torno a 195.000 euros) por este comportamiento, ya que se estima que unas 160.000 personas accedieron al recinto sin abonar la entrada.