PREGUNTA. Dentro de poco cumpliré 25 años. En todo este tiempo no he tenido ninguna relación sexual. Mi madre me dijo que como tengo el pene pequeño no puedo perder la virginidad. ¿Qué puedo hacer?

Sentimos decirte que tu madre está muy confundida y te agradecemos que acudas al consultorio de Gonzoo para solventar tu duda. El tamaño del pene no tiene nada que ver a la hora de perder la virginidad, siempre y cuando no hayas querido perderla con mujeres a las que les guste un gran tamaño.

Por otro lado, parece que con 25 años somos muy mayores como para seguir siendo vírgenes. No hay que alarmarse. A cada uno le llega cuando es oportuno y eso no quiere decir que haya que esperar al amor de tu vida para desflorarnos. Debes estar tranquilo y darte tiempo. En algún momento llegará y te darás cuenta de que no hace falta ser un Rocco Siffredi para dejar de ser virgen.

PREGUNTA. ¿Las mujeres sienten más la penetración por delante o por detrás?

Por supuesto que por detrás. La vagina es una zona bastante más grande que el recto. El roce en la mujer es mayor por la parte trasera y en ocasiones (o la mayoría de las veces), nos suele doler bastante la penetración. Para que la relación sea placentera para los dos lo mejor es preparar la zona con lubricantes y masajes. También existen dilatadores anales que ayudan a preparar la zona para que el pene penetre mejor.

Hay que tener mucho cuidado. Es una zona donde hay un gran número de terminaciones nerviosas. Un movimiento o roce brusco puede desgarrar y es muy desagradable para tener relaciones sexuales o para hacer nuestras necesidades básicas como ir al baño. Relajarse también ayuda para que el sexo por detrás sea más placentero.

PREGUNTA. ¿Si estoy embarazada puedo tomar ibuprofeno?

¡Rotundamente no! Para empezar cada mujer es un mundo y tiene diferentes tipos de necesidades. Lo normal cuando se está embarazada y se está sana es que un ginecólogo sea el que te recomiende una medicación adecuada. Todos los fármacos deben estar sujetos a prescripción médica, pero además debemos tener mucha cabeza a la hora de tomarlos y nunca sobrepasar la dosis indicada.

Recuerda que todo lo que tomes llega al bebé a través de la placenta. Si nos automedicamos o tomamos una dosis mayor a la indicada por nuestro médico, estamos exponiendo al feto a un peligro innecesario. Por otra parte, hay ciertos fármacos como el ácido fólico o el hierro que sí son recomendables para el desarrollo del niño, aunque también deben ser recetados por el especialista.