Cuando hablamos de mujeres hipersexuales o multiorgásmicas sentimos recelo y hasta un puntito de envidia pero, ¿te imaginas estar constantemente excitada y con necesidad de llegar al orgasmo para poder vivir tranquila? Hasta ahora no se han podido demostrar las causas que hacen que se produzca la sensación de calor y excitación en los genitales de las féminas, pero el investigador Barry Komisaruk está muy cerca de descubrirlas.

Después de estudiar los cuerpos de varias mujeres, la mayoría de las que sufrían el Síndrome de excitación presentaban una serie de quistes benignos, llamados 'Quistes de Tarlov' cerca de la zona sacra de la espina dorsal donde se encuentra el nervio pudendo, encargado de recibir la sensibilidad de los genitales. Las personas que se sometieron a la extirpación de estos quistes pudieron volver a tener una vida normal, sin tanta fogosidad acumulada.

Suerte o desgracia

Lo que para algunas personas puede resultar un síntoma de buena suerte, para otras es una auténtica tragedia. El síndrome de excitación permanente impide a la mujer que lo sufre llevar una vida normal. Andar, trabajar o hacer las tareas de la casa se convierte en un auténtico suplicio, pues existe una necesidad constante de llegar al orgasmo. En los casos más extremos, se ha llegado a hablar de suicidio. Y es que aún bloqueando las terminaciones nerviosas del clítoris, persistía la necesidad de tener que desahogarse mediante la masturbación. Lo peor es que, una vez que se llega al clímax, aparecen sentimientos de culpabilidad y rechazo hacia una misma y su cuerpo.

¿Existe un tratamiento?

Es difícil tener un tratamiento cuando es más complicado aún dar un diagnóstico. Lo normal es que un médico recomiende terapia sexual, psicoterapia cognitivo-conductual, fisioterapia e incluso aplacar los síntomas con anestésicos locales. Las investigaciones de Barry Komisaruk en la que se relacionan la 'excitación permanente' con una alteración en el 'nervio pudendo' están abriendo la veda ante nuevas aplicaciones médicas para subsanar este problema nada placentero para la mujer que lo sufre.