Los restos del expresidente de Estados Unidos George H. W. Bush (1989-1993) llegaron este lunes a bordo del Air Force One a Washington, donde se instaló en el Congreso su capilla ardiente que permanecerá abierta hasta el miércoles, cuando tendrá lugar su funeral de Estado, la que será su última misión.

En la capital federal, su féretro fue transportado hasta el Capitolio, donde descansará bajo su cúpula hasta el miércoles.

A su llegada al Capitolio fue el vicepresidente de estadounidense, Mike Pence, quien honró a Bush, que murió el pasado 30 de noviembre en Texas a los 94 años.

Junto a los restos de Bush viajó Sully H.W. Bush, un perro Labrador que le acompañó hasta el final.

Jim McGrath, portavoz de Bush, publicó una imagen de Sully junto al féretro de Bush y con la leyenda: "Misión cumplida".

La iamgen corrió como la pólvora en Twitter, donde rápidamente se hizo viral, cosechando halagos de los usuarios por la fidelidad a su dueño.

Último adiós de su familia

Después del funeral de Estado del miércoles, el féretro de Bush padre, como se le conocía para diferenciarle de su hijo expresidente, será trasladado a Houston (Texas) de nuevo para recibir un último adiós por parte de su familia.

Eso será el jueves, cuando se celebrará un oficio privado en la Iglesia Episcopal de St. Martin, lugar al que él y su mujer, la ex primera dama Barbara Bush, acudían con regularidad.

Los restos de George H. W. Bush descansarán precisamente junto "al amor de su vida", como definía siempre a Barbara Bush, en la Biblioteca Bush situada en la localidad de College Station (Texas), a 160 kilómetros de Houston.

El patriarca de la familia Bush fue piloto de guerra durante la Segunda Guerra Mundial, congresista, embajador en la ONU, director de la CIA, vicepresidente de Ronald Reagan entre 1981 y 1989 y puso fin a una carrera política de cuatro décadas tras alcanzar la Presidencia.