PREGUNTA. Hace tiempo descubrí que mi pareja me era infiel. Él se arrepintió y ahora volvemos a estar juntos. Al preguntarle por qué lo había hecho, me dijo que porque no le daba lo que necesitaba: sexo. Ahora me siento obligada a tener relaciones con él para no pasar por lo mismo. ¿Soy culpable de los cuernos de mi pareja?

Nadie es culpable de que le sean infiel. Lo de "si no lo encuentro en casa, lo busco en la calle" es una frase cobarde. Las únicas personas que se deben sentir culpables por haber puesto los cuernos son las que lo han hecho. Antes de tener que llegar a ese punto, hay que hablar con la pareja para poder llegar a la raíz del asunto. Una vez comprobado de dónde procede el problema, hay qué tratarlo (ya sea físico o psíquico). Por último, hay quienes pierden el deseo y por conformismo no dejan la relación. Cuando esto ocurre, lo mejor es poner tierra de por medio para que ambos encontréis la felicidad con otras personas.

PREGUNTA. ¿Cuánto tiempo debe pasar desde la operación de fimosis hasta poder practicar sexo de nuevo?

La operación por fimosis es una intervención quirúrgica de carácter ambulatorio que no suele acarrear ningún peligro para la salud. Al finalizar, los puntos pueden molestar y tirar, pero solo hasta que te los quiten o bien se caigan solos. Una vez que la herida esté cerrada, cicatrizada y no tengas puntos, serás tú quien decida cuándo volver a practicar sexo.

PREGUNTA. ¿Es cierto que el tomate endulza el semen?

Al igual que con la orina, ciertos alimentos influyen en la textura, olor e incluso sabor de las secreciones corporales. El tomate es una excelente vigorizante sexual y un potente antioxidante que mejora la calidad del semen. Aun así, no se ha demostrado que al comer tomate el semen se vuelva dulce.