Parece que el fin del sexo es llegar al orgasmo. Para personas con problemas de eyaculación precoz o disfunción eréctil esta idea es una auténtica lacra en su vida sexual pero, ¿y si se puede disfrutar de la pareja sin necesidad de tener que llegar hasta el éxtasis final?

El 'método Karezza', también llamado 'tantra blanco', es sencillamente una forma de practicar sexo sin necesidad de llegar al orgasmo. El placer se obtiene por otras vías: caricias, miradas, masajes sensuales... Se trata de recobrar la pasión en parejas que con el tiempo habían olvidado los preliminares, rejuveneciendo así la relación sexual entre ambos.

La viagra tántrica

Cuando llegamos al orgasmo se activan más de 80 regiones cerebrales provocando una sobreestimulación de los receptores del placer. Poco a poco estos receptores se van habituando al deseo y dejamos de lado las caricias, sonrisas e incluso la masturbación para ir directamente a buscar el orgasmo.

El sexo está en nuestro cerebro. Si somos capaces de establecer una conexión con la pareja durante unos preliminares, canalizaremos una energía capaz de proporcionarnos un placer parecido al del orgasmo, sin necesidad de pasar por el estrés de tener que demostrar a nuestra pareja cuán excitados estamos.

Algunos han llegado a catalogar esta práctica como 'la viagra tántrica' pues según los expertos es capaz de curar problemas como la disfunción eréctil o la falta de deseo sexual. Por este motivo, no solo está indicado para personas mayores y con pareja, también para jóvenes que quieren demostrar lo buenos o buenas amantes que son en la cama.