Rocío, con tan sólo 8 años, se ha convertido en todo un ejemplo a seguir tras hacerse viral un vídeo emitido en el programa Gente Maravillosa el pasado 21 de junio en el que se ve como Rocío defiende firmemente a otra niña a la que están acosando por el hecho de tener dos padres.  Una reacción que no debería sorprender, en pleno siglo XXI y tras las numerosas reivindicaciones por parte del colectivo LGTBI, pero lo ha hecho.

En el vídeo aparece Rocío y otras niñas en clase de baile cuando llega una compañera nueva acompañada por sus padres. La profesora, que es uno de los ganchos del experimento, recibe a la nueva alumna, habla con los padres y cuando se marchan desaparece de la clase para llevar a cabo una encerrona que acabará mostrando la maravillosa persona que es la niña.

Tras desaparecer del aula la profesora, una de las compañeras que también ejerce de gancho y que tiene un dispositivo por el que recibe instrucciones, comienza a increpar a la nueva alumna por tener dos padres. Primero pregunta a la nueva alumna "¿esos que han venido quiénes son?", para continuar diciendo "¿pero eso cómo va a ser? ¿Tendrás que tener una madre también, no?",  a lo que la recién llegada le responde que no. La gancho continúa con su reproche y le pregunta: "¿Se ha muerto tu madre, o qué?", "eso no es una familia, una familia tiene un padre y una madre".

El resto de las compañeras se quedan atónitas ante el diálogo entre ambas  niñas. Es el momento en el que entra en escena Rocío, a quién le estaba cambiando la cara ante semejantes comentarios, y no tardó en intervenir "¿Qué pasa porque tenga dos padres? ¿A ti te importa que ella tenga dos padres? No pasa nada, digo yo. Es una familia también".

Frente a la niña que se negaba a bailar con la nueva por ser un 'bicho raro', la pequeña sin pelos en la lengua y muy enfadada responde con: "¡pues se viene conmigo!" y "No es un bicho raro, así que te puedes estar callando esa boquita".

Tras un buen rato de disputa entre ambas alumnas, regresa la profesora, quien le pregunta a Rocío que que está ocurriendo y la pequeña no duda en contarle todo, sin evitar derrumbarse.

"¿Por qué te pones así?, ¿por qué la defiendes?", le pregunta la profesora. "Porque no me gusta. No me gusta que le digan eso a una persona", respondió entre llantos Rocío. Toda una lección de moral que muchos adultos deberían aprender.