Béisbol
Una acción en un partido de béisbol. GTRES

Esta es la historia de Robbie Johnson, un aficionado del equipo de béisbol Boston Red Socks que pasó de vivir un sueño a una pesadilla.

El motivo es que perdió su entrada de 650 dólares para un partido de la World Series tras haber publicado una fotografía en Instagram en la cual se podía ver su código de barras, lo que fue aprovechado para que alguien la robara y escaneara en el estadio antes de su llegada.

Johnson, de 28 años, cuenta en  el medio local Boston 25 News que fue a las taquillas y "allí le informaron de que su entrada ya había sido escaneada" un par de horas antes de que él llegara al estadio.

Esto provocó que el aficionado tuviera que pagar por otra entrada, esta vez de 450 dólares, para poder acceder al estadio y ver el partido. Una vez dentro, se acercó al sitio de la entrada robana pero allí no había nadie.

La empresa que gestiona la venta de las entradas ya se ha encargado de advertir advertir sobre este tipo de robos. Así, su gerente, April Martin, llama a que, si haces una fotografía de una entrada, hay que "asegurarse de que lo cubres, especialmente el código de barras e incluso la localización del asiento".