Navegando por la red he encontrado un nuevo estudio que confirma mi punto de vista: se tira a la basura una gran cantidad de dinero en investigaciones de dudosa relevancia. Según una investigación de la Queen's University de Belfast y posteriormente publicado en la revista New Scientist, los beneficios de 'los polvos mañaneros' para la salud son más que evidentes:

  • En las mujeres aumentan los niveles de estrógenos mejorando el brillo de la piel y la salud capilar

  • En ellos se dispara la testosterona, la hormona por excelencia masculina. Aporta más fuerza a los músculos y endurece los huesos

  • Aumentan las defensas de nuestro cuerpo, como si tomases un Actimel. Una dosis de sexo mejora el sistema inmunológico y previene de enfermedades

  • Ayuda a bajar de peso ya que en una hora de sexo quemas más de 300 calorías

  • Protege el corazón y disminuye el riesgo de infarto.

Hasta aquí quí todo es correcto, el problema viene al formularme la siguiente pregunta: ¿cuando tenemos relaciones sexuales a cualquier otra hora del día nuestro cuerpo es incapaz de activar el sistema inmunológico, endocrino o mejorar el rendimiento del corazón? Estas mismas funciones las realiza de una u otra forma independientemente de la hora que sea.

Debemos tener en cuenta además que cada persona tiene un biorritmo o diferentes horarios. Por ejemplo, para un auxiliar de hospital que hace nocturnidades, el polvo mañanero sería cuando se levante a media tarde. Pero según este estudio, a nivel 'mejora de salud', no tendría los mismos resultados que si lo hubieras hecho por la mañana. ¿No os parece una tontería?

El síndrome de la tienda de campaña

La mayoría de los hombres,al levantarse, suelen hacerlo con el pene erecto. Es el llamado 'Síndrome de la tienda de campaña'. Esto no quiere decir que esté dispuesto a practicar sexo, lo que ocurre es algo más físico que sexual. Hay varias explicaciones que lo demuestran.

Una es que en la fase REM del sueño se segregan una serie de hormonas que estimulan la erección del pene, y otra es debida a la oxigenación de los cuerpos cavernosos del miembro. Levantarse con 'la tienda de campaña', por tanto, no es equivalente a tener mayor predisposición al sexo según abres los ojos.