Si imaginas una pelea entre una ardilla y una serpiente, es probable adivinar por cual de ambos animales apostarías que ganaría. Sin embargo, la historia de esta ardilla de roca te hará dudar si alguna vez te lo plantean.

William Legget, guardabosques del Parque Nacional de las Montañas de Guadalupe en el oeste de Texas, captó las imágenes de una ardilla de roca (Otospermophilus variegatus) agarrando con sus patas una culebra del desierto (Masticophis taeniatus) y devorando su cabeza.

Aunque parece algo sádico y sacado de un cuento de terror, es algo bastante común. "En general comen nueces y bayas, pero también se sabe que toman insectos, lagartos y serpientes", contó el guardabosques a Science Alert.

De acuerdo con la leyenda que se ha formado en torno a la ardilla, es que devoró la mayor parte de la serpiente, incluidos los huesos, hasta los últimos cinco centímetros, más o menos.

Ardilla roca devorando una serpiente

Una investigación del Centro Nacional de Información Biotecnológica sugiere que las ardillas terrestres podrían utilizar las pieles de las serpientes cascabel para evitar a otros depredadores. La mastican y se restriegan contra ellas después para enmascarar su propio aroma con el del reptil.

También existe un vídeo que demuestra cómo se defienden las ardillas frente a las serpientes. En este caso se trata de una ardilla africana a pesar de las varias picaduras de la serpiente, insiste en roer la piel del reptil.