Gracias a las contorsionistas sexuales comprobamos que el interior de la mujer es un lugar que puede llegar a albergar desde una batería eléctrica hasta más de 30 metros de collares de perlas. Resulta extraña la manera en la que algunas mujeres se ganan la vida guardando objetos dentro de ellas, pero su existencia constata su creciente demanda.

La representante española más destacada en este campo es Sonia Baby. La bailarina pin up de la Sala Bagdad, templo del sexo barcelonés, destaca por ser capaz de dar luz con su vagina. Sonia coloca una batería eléctrica en su interior y enrosca una bombilla justo en el orificio de salida. Es entonces cuando brilla. Puede ser que este sea su show más reconocido pero también sabe sacar 128 metros de banderines de su interior e incluso un collar de perlas de gran longitud.

SoniaBaby

Masajes a presión

De la acrobacia sexual saltamos, nunca mejor dicho, al pompoarismo. Esta técnica milenaria consiste en realizar masajes vaginales para dar el máximo placer al pene. Nacida en la India hace más de 3000 años, se ha extendido hacia otros lugares del mundo como Japón o Tailandia.

Otras mujeres han sido capaces de hacer de todo con sus vaginas: dobles penetraciones, géiseres vaginales, fumar tabaco... Y así hasta un sinfín de locuras que solo ellas pueden realizar.

Artistas del sexo. Así es como se definen y no es para menos. Como cualquier persona que se dedica al espectáculo, debe ensayar y realizar ejercicios corporales que le ayuden a estar en forma. La técnica se basa en fortalecer los músculos pubococcígeos (situados en la base de la pelvis) a través de contracciones o con el uso progresivo de bolas chinas.

El secreto radica en la fuerza de la contracción y no en la rapidez del ejercicio. La otra persona encontrará el placer cuanto más entrenados estén los músculos. Nunca las vaginas fueron tan poderosas.