¿Por qué se han puesto tan de moda las cafeterías de cereales?
Interior de la cafetería Cereal Hunters. JORGE PARÍS

Cuatro amigos de toda la vida, un periplo por el extranjero y una idea... así surgió una de las tendencias que está marcando la gastronomía española. A pesar de que el consumo de cereales fuera de casa no estaba nada normalizado en nuestro país, las cafeterías de cereales han demostrado que esto se puede convertir en un vicio más. Este es el caso del famoso Cereal Hunters, capaz de formar horas de colas a su alrededor sólo para probar unos de sus exclusivos productos.

El primero se abrió en Malasaña en 2016, influenciado por el buen olfato de sus creadores al ver un gran filón por el tipo de público que se concentraba en el barrio madrileño. Ahora ya son nueve locales y han dado el salto a otras ciudades (Valladolid, Barcelona, Valencia y Salamanca). "Terminamos la universidad y decidimos viajar por Estados Unidos e Inglaterra para buscar conceptos y éste, sin duda, nos conquistó", explica Jaime, uno de sus fundadores. Evocando a nuestro espíritu infantil y a la herencia que ha dejado el cine yankee en nuestras mentes, esta cafetería ha conseguido hacerse un hueco importante en el sector gastronómico.

Jaime Salvat, uno de sus fundadores.

¿Quién no recuerda aquellos aritos de colores que tomaban los protagonistas de Friends? Esos son los famosos froot loops, uno de los grandes reclamos del local. "La gente pide aquello que haya podido ver en las películas y en las series", continúa Jaime. Sin duda, esa es una de las bases de su éxito ya que la nostalgia cinematográfica consigue atraer a todo tipo de público. Son de los pocos sitios donde se pueden encontrar una variedad tan grande de cereales, hasta 120 tipos tienen en sus locales... muy difíciles de conseguir aquí ya que todos son importados del extranjero.

Las redes sociales, su gran arma

"Si no lo publicas, no has estado aquí", afirma una de sus jóvenes clientas con smartphone en mano. Se trata de un producto sumamente visual, algo que incita a la foto por la variedad de cereales pero, sobre todo, por el abanico de colores. Cumple a la perfección todos los requisitos estéticos para ser un bombazo en Instagram, red que le ha dado gran parte de su popularidad actual y su difusión. "Las redes nos han ahorrado tiempo, confiamos mucho en el proyecto pero nos hubiera costado mucho más llegar a la gente", asegura su precursor.

Uno de sus platos.

Cereales, leche de colores, toppings -ingredientes para recubrir el bol-, milkshakes -batidos- ... todo tipo de productos para los que asistan a estas cafeterías. Y da igual que sea por la mañana o por la tarde, el horario no suele ser un problema para sus adictos aunque, según nos confirman sus dueños, la gente prefiere acudir por la tarde y, especialmente, los fines de semana.

Pero esta innovación gastronómica no queda aquí, ha traído consigo una pequeña gran revolución dentro del sector... otras franquicias ya se han fijado en este modelo y, aprovechando su tirón en el mercado, han decidido abrir más locales, sobre todo en la capital. De todos modos, no tenemos la certeza sobre si esto se trata de una moda que acabará por terminar o, si por el contrario, de verdad se consagrará como una opción más para los consumidores.